Turismo en Madriz no muestra una franca recuperación afirman empresarios

Los pocos visitantes nacionales que llegan mensualmente no logran activar el motor de la economía de la ciudad de Somoto.

Redacción / IP Nicaragua 

Las actividades del sector turístico en el departamento de Madriz se vieron paralizadas desde los sucesos de abril del 2018 y su crisis se estancó más con la llegada de la pandemia del Covid-19, factores que desde entonces han generado la ausencia casi total de turistas extranjeros.

Los pocos visitantes nacionales que llegan mensualmente no logran activar el motor de la economía de la ciudad de Somoto, cabecera del departamento de Madriz, donde los hoteles y hostales apenas logran un capacidad del 35% de sus habitaciones.

El sector de restaurantes, talleres de las famosas rosquillas somoteñas y puestos de piezas de artesanías no logran alcanzar las ventas generadas que hacían antes de 2018, cuando se podía ver fácilmente a grupos grandes de turistas extranjeros entre españoles, japoneses, norteamericanos y centroamericanos recorriendo las principales avenidas y calles de esta localidad.

Las consecuencias de la falta de turistas

Gonzalo Cáceres Hernández, presidente de la Cámara Nacional de Turismo (Canatur) en el departamento de Madriz, manifestó que las actividades del servicio del turismo local siguen estancadas ante la ausencia de visitantes extranjeros.

«Generaban un gran movimiento a la economía en la ciudad de Somoto cuando estos se hospedaban en los hoteles y hostales, consumían en bares y restaurantes o sitios de comidas típicas. También visitaban y compraban en los talleres de las famosas rosquillas somoteñas», mencionó Cáceres Hernández.

El presidente de Canatur en Madriz manifestó que los turistas también visitaban en grupos los lugares de piezas de artesanías y la gran mayoría viajaban y hacían turismo en el famoso Cañón de Somoto.

A la semana pueden estar atendiendo a unos 200 visitantes, pero turistas nacionales que suelen llevar sus alimentos y hospedarse en casas de amigos, aunque por la pandemia del coronavirus muchos prefieren retornar a sus lugares de orígenes por la noche para evitar contagio de Covid-19.

Con todo este asunto de la crisis sanitaria a nivel mundial, donde nuestro país no está exento del problema, frenó la llegada de turistas extranjeros a nuestra región. También los dueños de negocios de servicios turísticos han limitado la atención por temor al contagio, explicó Cáceres Hernández.

El representante de Canatur añadió que en este mes de septiembre había esperanza de que las cosas mejoraran un poco por lo de las fiestas patrias, pero no sucedió lo esperado”. 

Gonzalo Cáceres
Gonzalo Cáceres Hernández, presidente de la Cámara Nacional de Turismo (Canatur) en el departamento de Madriz.

Agregó que en la región de Estelí, Madriz y Nueva Segovia no hubo movimiento de turistas extranjeros. Aquí en Somoto, los pocos que se movieron fueron unos 200 visitantes nacionales en apenas 10 días, cuando en años anteriores era de por lo menos unos 300 diarios en una semana, comparó el empresario turístico.

Algunos propietarios de conocidos hoteles en la ciudad de Somoto afirman que han tenido que reducir el personal  de servicio y asumir en familia la atención de los pocos huéspedes, en su mayoría profesionales de empresas privadas, contratados por el Estado para la ejecución de obras públicas como carreteras, hospitales, centros de salud y escuelas en varios municipios de este departamento.

El famoso Cañón de Somoto se ha convertido en un lugar turístico totalmente abandonado por los visitantes extranjeros desde hace más de tres años. Foto cortesía

Inversión turística estancada

Cáceres Hernández dijo que en cuanto a inversiones de nuevas infraestructuras en el sector de servicio turístico este año no se ha visto mucho en la ciudad de Somoto.

“Casi no se ha visto nuevas construcciones o mejoras en las ya existentes infraestructuras del área de servicio turístico en esta ciudad. Entiendo que se debe a la misma crisis que estamos viviendo por la pandemia del Covid-19 y también por factores económicos que inciden, señaló.

A pesar de las circunstancias no se conoce del cierre de algún hotel o de hostales, pero el área más golpeada en los últimos tres años ha sido la industria de los talleres de las rosquillas y el de artesanía local, donde sus propietarios han visto disminuidas las ventas y han tenido que reducir personal, debido a que no se están exportando a los principales mercados de los Estados Unidos y Europa.

Suedy Lynn González, propietaria del taller de rosquillas Dorita, Olga Vílchez, taller de rosquillas Vílchez, y Vilma Martínez Osorio, dueña de un taller de rosquillas, todas ubicadas en la ciudad de Somoto, cabecera del departamento de Madriz, reconocen que desde hace unos tres años no se exporta al mercado internacional y el poco producto que se produce es prácticamente para consumo nacional.

 

 

 

 

 

 

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