¿A dónde te gustaría llevar tu empresa después del Covid-19?

María José Martínez

Economista

La crisis del Covid-19 ha impactado la economía mundial. Por un lado, ha revelado las fortalezas de la industria tecnológica y, por otro lado, ha dado un revés a las compañías tradicionales. Ya en el pasado, Einstein expuso las ventajas de las crisis: invención, creatividad y superación.

Las medidas de distanciamiento social a causa del Covid-19 han establecido una serie de cambios. Uno de ellos es la explosión de contenido. En nuestras redes sociales podemos ver cómo han incrementado las invitaciones a webinars (conferencias por internet) sobre negocios, política, salud, economía, entre otros.  Igualmente hemos sido bombardeados por la oferta de cursos más extensos, videos tutoriales o entradas de blogs para adquirir o fortalecer habilidades.

Ante la cantidad de contenido que tenemos a nuestra disposición, resulta pertinente detenerse y pensar qué información consumir, sobre todo si estamos emprendiendo o fortaleciendo nuestra imagen profesional. Por lo que me parece prudente hablarles del Big Hairy Audacious Goal (BHAG), un término acuñado por Jim Collins en el libro Built to Last.

Imagen ilustrativa: Freepik.

En términos sencillos un BHAG es una meta a largo plazo, de 10 años en adelante, y es tan ambiciosa que es probable que no se cumpla. Pero ¿Por qué debería  plantearse una meta tan audaz? Simple, porque facilitará el proceso de toma de decisiones, permitirá enfocarse en lo que es más rentable y en lo que hace mejor el negocio y de esta forma escalará al siguiente nivel.

El BHAG no es solo una meta que estará colgada en la pared del lobby de la compañía o en una sección del sitio web, al contrario es un proceso vivencial. Los colaboradores de las empresas deben tener pleno conocimiento de lo que se propone la compañía y estar  comprometidos con lograr lo planteado. En esta fase tiene que ver mucho la calidad de la gestión de equipos de trabajo y el liderazgo de la compañía.

Ventajas del BHAG

Los agentes económicos diariamente se enfrentan a decisiones. ¿Qué producir? ¿Cómo hacerlo? ¿Cuánto producimos? ¿Qué mejoramos dentro de la compañía? ¿Con quiénes nos aliamos?… en fin. Si sabemos dónde queremos ver a nuestra compañía en 10 años es más fácil discernir cuales de todas las respuestas alternativas a nuestras preguntas nos acercará a nuestro objetivo.

El segundo elemento en que nos beneficia un BHAG es en el proceso de reclutamiento, por una razón muy simple: Ejecutar una meta requiere a colaboradores con habilidades blandas y conocimientos técnicos específicos. ¿Necesitamos vendedores de primera línea en nuestra compañía de servicios publicitarios o por el contrario requerimos analistas de Big Data? Una vez que contamos con el personal deseado, el BHAG funciona como un elemento unificador dentro de los equipos de trabajo.

Las grandes metas suponen una gran capacidad visionaria, pero también requiere especial atención a los detalles del presente, como el trato al personal. Es inconcebible plantearse una gran meta cuando en la actualidad la interacción con nuestros colaboradores es áspera y el ambiente laboral es tóxico.

Características

  • El BHAG es una afirmación corta y clara con un horizonte temporal definido.
  • Debe estar conectado a las estrategias de la empresa.
  • Debe ser medible. Si no tenemos indicadores no sabremos cuándo alcanzamos la meta o que tan lejos estamos de ella. Además la evolución de los indicadores puede funcionar como un elemento de motivación para el equipo de trabajo. En dependencia del caso, los indicadores pueden ser los siguientes: ventas, clientes, utilidades, número de tiendas, un premio internacional, ser partner de Google.

Aunque el BHAG puede iniciar con una lluvia de ideas, los siguientes elementos pueden ayudarlo a definirlo correctamente. ¿En qué aspectos mi empresa podría ser la mejor del mundo? ¿Qué actividades de las que ya realizo generan mayor ingreso? y ¿Qué es lo que más le apasiona?

En la intersección de esos tres puntos, puede encontrarse su BHAG potencial.

Así que cuando se encuentre ante un nuevo curso o la propuesta de un nuevo aliado piense si esta decisión lo acerca a su BHAG.

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