Monseñor Silvio Báez: «Rolando nunca negociará una decisión de conciencia que ha tomado»

El obispo nicaragüense Rolando Álvarez, condenado a más de 26 años de prisión por «traición a la patria» y excarcelado por unas horas por el régimen de Daniel Ortega, fue devuelto a la cárcel y la decisión se debe a que el religioso prefiere la cárcel que el destierro, afirmó el obispo Silvio Báez.

«Conozco a Rolando y nunca negociará una decisión de conciencia que ha tomado y que yo comprendo plenamente (…) Comprendo la dolorosa decisión que ha tomado mi hermano obispo y lo apoyo», señaló el obispo Báez en una corta reflexión publicada en su cuenta de Twitter.

El cardenal Leopoldo Brenes negó que Álvarez, obispo de la diócesis de Matagalpa y administrador apostólico de la diócesis de Estelí, haya sido excarcelado por el régimen.

Tras conocerse la información, el obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Managua, señaló que monseñor Álvarez «como ciudadano inocente tiene derecho a vivir libre en su país».

«En 2019, yo habría hecho lo mismo que él. Yo nunca me hubiera ido desterrado de mi país. Si salí fue en obediencia al Papa que me lo mandó», destacó el obispo Báez.

The Washington Post, rolando álvarez
Monseñor Rolando Álvarez fue devuelto a la cárcel «La Modelo».

Monseñor Rolando Álvarez nunca contempló salir de Nicaragua

El obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Managua reveló que en 2022 cuando Álvarez permaneció encerrado en la Curia Episcopal de Matagalpa le comentó que «no se iría de Nicaragua».

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«En agosto de 2022 hablé por teléfono con monseñor Rolando Álvarez cuando estaba todavía secuestrado en Matagalpa. En aquella ocasión me dijo que no se iría de Nicaragua por ningún motivo a menos que el Papa se lo mandara. Añadió que era una decisión en conciencia ante Dios», escribió Báez.

Este es el segundo intento fallido de la pareja del régimen de librarse del obispo, que ya se había negado al destierro el 9 de febrero de este año, cuando decidió no subirse al avión que transportó a 222 excarcelados políticos a Estados Unidos.

Después de estos días de incertidumbre que vivió el pueblo nicaragüense sobre la liberación de Álvarez, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) instó al Estado de Nicaragua a informar sobre el paradero del obispo católico.

«Seguiré exigiendo su liberación y orando por él cada día para que sea fuerte y tenga salud y mucha esperanza. Le pido a la iglesia denunciar esta injusticia», puntualizó Báez.