Costa Rica cierra 2023 como el año más violento de su historia

Costa Rica, reconocida durante décadas por ser una de las naciones más seguras de Latinoamérica, sufrió el año pasado un alza de la criminalidad a niveles históricos.

Costa Rica cerró 2023 con una cifra de 907 homicidios, lo que coloca al año pasado como el más mortífero de su historia, según cifras oficiales divulgadas el martes, en medio de un aumento de la violencia asociada al narcotráfico.

Los homicidios habían superado desde septiembre los 654 de 2022, pero la cifra total siguió creciendo y representa un 38 % de aumento anual para la nación, reconocida durante décadas por ser una de las más seguras de Latinoamérica.

La tasa nacional de homicidios se elevó desde 12,5 por cada 100.000 habitantes en 2022 hasta 17,2 en el 2023, según datos preliminares que reportó en conferencia de prensa el director del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Randall Zúñiga, quien atribuyó la mayoría de esas muertes a las peleas entre grupos narcotraficantes.

«La modalidad de ajuste de cuentas (venganzas) aumentó a 70 %, un dato que no habíamos tenido antes. El máximo rondaba el 65 %», explicó Zúñiga, quien recordó que desde abril la tendencia hacía prever que la cifra anual de homicidios alcanzaría un nuevo récord cercano a 900 muertes. Para 2024 estimó necesario «aplanar la curva» de aumento, pero evitó hacer pronósticos.

Los indicadores muestran una mayor incidencia del crimen en ciertas regiones como Limón, la provincia costera del Caribe donde la tasa llega a 45 por cada 100.000 pobladores. El mayor aumento en 2023, sin embargo, ocurrió en la provincia del centro del país, San José, con un 86 %.

El reporte de las autoridades indican que los homicidios no se cometieron sólo contra presuntos miembros de las organizaciones criminales, pues 52 de las víctimas en 2023 eran ajenas al motivo del ataque, casi el triple del dato registrado en 2022.

El incremento de homicidios refleja un escenario «complejo», dijo Zúñiga al recordar que antes de 2022 la tasa nacional era inferior a 11 por cada 100.000 habitantes.

La influencia de bandas criminales de México y el aumento de la producción de cocaína en Colombia tras los acuerdos de paz de 2016 han disparado los asesinatos en Costa Rica, un país ubicado en una zona de tránsito de drogas hacia Estados Unidos y Europa.

La criminalidad es considerada el mayor problema del país por la población, según recientes encuestas, sin que el gobierno de Rodrigo Chaves haya logrado detener los homicidios a pesar de que desde agosto de 2022 reconoció la gravedad del problema.

Voz de América

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