Comerciantes del mercado Oriental se aferran a sus negocios en plena pandemia del covid-19

A pesar de que hay muchos negocios cerrados, una buena parte de los comerciantes luchan por sobrevivir, mientras que los compradores afirman que en medio de la incertidumbre, visitan el sitio en busca de precios más favorables.

Eva Inestroza

En la segunda semana de junio, la comerciante Daniela Ríos reabrió su tramo de calzado en el populoso mercado Oriental, el centro de compras más grande de Centroamérica, luego de haber permanecido cerrado por dos meses, a pesar de  que el mortal virus covid-19 sigue cobrando muchas vidas en todo el país.

En las cercanías de su negocio, ubicado en el sector de las bisuterías, meses atrás varios compradores se desvanecieron, los que fueron atendidos por personal de salud con trajes especiales. A los comerciantes de la zona todo les hacía indicar que dichas personas eran potenciales portadores de coronavirus.

Muchos comerciantes han tomando medidas de prevención ante la pandemia. Foto: Lester Arcia / IP Nicaragua.

“Cerramos porque varias personas que venían al mercado se desvanecían, caían en el andén. Después otros comerciantes resultaron contagiados y por seguridad nos fuimos a las casas”, manifestó Ríos.

Solamente en este negocio, cuatro trabajadores fueron enviados a sus casas sin recibir un salario que alivie las necesidades de sus hogares, incluyendo los dueños.

“Nos fuimos a comernos las uñas, porque si no vendemos no ganamos”, dijo la comerciante.

“Ya tenemos dos semanas de haber abierto. Apenas estamos acomodando las cosas y pidiéndole a Dios que las ventas se mejoren en estos próximos días”, añadió.

Panorama

En los angostos andenes del mercado Oriental, algunos compradores y comerciantes portan sus mascarillas de diferentes tipos; varios usan lentes y otras hasta turbantes para cubrir sus cabellos. Otros trabajadores y visitantes del centro de compras circulan sin protección alguna. Tampoco evitan el distanciamiento y aglomeraciones.

Pese a que es difícil tener distanciamiento en dicho mercado, algunas personas están haciendo lo posible por evitar juntarse unos con otros, ya que no todos están cumpliendo los protocolos de protección.

“Si ves, hay personas que se andan cuidando y a otros les vale, y aunque algunos hagamos lo posible por evitar la pegazón, la gente no hace caso”, señaló Dora Medina, otra comerciante.

Claudia Flores, de 33 años, quien se encontraba haciendo sus compras en el nuevo galerón de abarrotes portando su mascarilla y guantes, expresó que se protegía por amor a su vida y a su familia.

Varios negocios han cerrado por la pandemia. Foto: Lester Arcia / IP Nicaragua.

“Vengo al mercado porque no hay de otra, tengo que hacer las compras, uno siempre viene buscando los más favorable porque la situación esta dura; ahora vengo sola porque antes de todo esto me acompañaban mis hijas, pero por seguridad prefiero que se queden en la casa”, dijo Flores, agregando que ella toma el transporte urbano colectivo para llegar al mercado y una vez que termina las compras, aborda un taxi.

“Los organismos internacionales han dicho en las noticias que en Nicaragua hay transmisión comunitaria y en los buses y en el mismo mercado nos podemos contagiar, por eso salgo sola a hacer los mandados. Cuando llego a la casa, desinfecto todo, me baño y así estamos, cuidándonos en lo que podamos”, agregó la compradora.

De acuerdo con los reportes semanales del Ministerio de Salud (Minsa), 64 personas han fallecido de coronavirus y registran un total de 1,823 casos positivos desde el inicio de la pandemia. No obstante, en el informe más reciente del independiente Observatorio Ciudadano, contabiliza más de 1,500 muertes a causa de covid-19 y más de 5,000 casos sospechoso.

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