Carmen Hilleprandt: Emplear a mujeres genera una sociedad más productiva

  •  Por tercer año, seguirá al frente de la Cámara de Comercio y Servicios de Nicaragua, donde cuenta con total respaldo de los socios.

Lester Arcia / IP Nicaragua

Por tercer año consecutivo, Carmen Hilleprandt, seguirá al frente de la presidencia de la Cámara de Comercio y Servicios de Nicaragua (CCSN).

La decisión de la Junta Directiva para que Hilleprandt continúe este 2021, dirigiendo el rumbo de esta organización, no es antojadiza ni por casualidad.

Se trata de un voto de confianza absoluto en su capacidad y su liderazgo, que se ha ganado en menos de dos años dentro de esta cámara que aglutina a grandes y pequeñas y medianas empresas del país.

Es abogada de profesión y estudió una maestría en gerencia empresarial. Su primer trabajó fue en la empresa multinacional British American Tobacco Nicaragua.

¿Qué cambios se avecinan dentro de la Cámara?

Te doy una primicia, estamos trabajando en una plataforma digital para que los socios puedan hacer negocios entre ellos mismos, para que una empresa pequeña pueda tener acceso y ser proveedor de una empresa grande, que vos podas comprar tus servicios a través de esa plataforma, porque actualmente lo que tenemos son  expedientes de socios, digamos que tenemos sus correos, sabemos quiénes son sus gerentes, sus representantes, pero ellos entre sí no están conectados, no se pueden decir, mira yo te puedo ofrecer esto, mediante esta plataforma podes hasta dar una capacitación.

Haremos un cambio de imagen de la Cámara de Comercio. Tendremos un nuevo logo, todo por recomendación del asesor de mercadeo, pues si vamos a innovar y estamos haciendo una plataforma de primer mundo, pues como que el logo estaba un poquito desactualizado.

«Creo que una mujer puede realizar el sueño que sea, pero hay que empoderarla«/ Foto: Lester Arcia

La cámara representa lo que es la antigüedad, la historia, por los años que tiene de estar en el país, pero queremos darle un plus porque, sabemos que todo va hacia lo digital, entonces nosotros queremos tener socios o profesionales jóvenes que se interesen en venir a la cámara, queremos empresas que están ávidas de hacer algo diferente y que vean a la cámara de comercio como una gremial atractiva, no como una gremial que solo se queda en el pasado, porque al final el mundo cambia y yo he leído mucho de Openhaimer, y vos te vas a Asia y esa gente todos los días están haciendo algo, todos los días están innovando.

¿Qué nos ha enseñado esta pandemia mundial?

La pandemia también nos demostró cómo nos adaptamos. El comercio es uno de los sectores que más rápido se adapta, porque obviamente, está viendo las oportunidades y no es como que tenés que montar una gran fábrica para tratar de resolver a la inmediatez, entonces muchas empresas sobrevivieron por la adaptación, por la innovación, y nosotros vimos que necesitábamos darle algo más al socio.

Vamos a lanzar la plataforma, porque es importante y de gran impacto para el socio y el que no lo es.

¿Qué ha hecho la diferencia en su gestión durante estos años a cargo de la Cámara de Comercio en Nicaragua?

Quizás lo diferente en la gestión, en mi tiempo con la junta directiva que me ha apoyado -porque no he actuado de manera independiente, sino con mandato de la junta directiva- ha sido primero, saber y apoyar a las mujeres; nosotros no tenemos una comisión de género como tal, pero hemos dado empoderamiento a la mujer, las hemos hecho visibles, porque hay muchas mujeres: el 25 por ciento son mujeres, pero hay que visibilizarlas, hay que empoderarlas.

Entonces eso fue lo que empezamos a hacer. A raíz de la gestión, hemos fortalecido lo que es la gobernanza de la cámara internamente, hemos capacitado al personal y a pesar de las crisis que hemos tenido, te puedo decir que ningún colaborador ha salido de la Cámara de Comercio, porque nos hemos hecho una cámara más ágil, más eficiente; hemos invertido en infraestructura, colocamos paneles solares para mitigar la tarifa energética, hicimos una cafetería para los colaboradores que también nos puede servir como un co-working.

Lo comento, porque son cosas que no se saben hacia afuera, porque lo que se ve más son los puntos de vista económicos que damos hacia las políticas públicas, que también es un rol de la cámara de comercio y servicio.

El rol nuestro es dar a conocer donde coloquialmente como dicen “le chima” el zapato al socio, dónde el socio ve que para ser sostenible necesita un cambio o una reforma tributaria.

El año pasado nosotros tuvimos 155 intervenciones en los medios de comunicación, porque sabemos que los medios están ávidos de noticias, quieren saber cómo va la economía, quieren saber lo que estamos haciendo, quieren saber pues toda la problemática que tenemos como sectores.

¿Cuál ha sido el principal desafío en estos tiempos?

El principal desafío cuando pertenecemos a una cúpula empresarial o igual somos parte de una sociedad, es cuando critican la gestión, porque quieren que actúes de una determinada manera, sin embargo, nuestra gremial tiene un objetivo claro y uno de los retos es representar a los socios sin causar un malestar a otras cámaras, porque pensamos diferente o porque hemos tomado un rol diferente.

En su razón de ser, en la cámara defendemos los principios de valores, igual de derechos humanos, los apoyamos y consideramos.

¿En qué porcentaje tienen presencia las Pymes dentro de la Cámara?

Que valga la aclaración. El 50 por ciento de nuestros socios son MYPIMES, que requieren atención y sostenibilidad. O sea, no todos los socios de la cámara son grandes empresas.

¿Qué la motivó a postularse como presidenta de la Cámara?

Me tocó la oportunidad en el 2019, cuando el presidente me dijo: “mira, sería bueno, ¿te gustaría?”. Gracias a Dios conté con el apoyo de toda la junta directiva y de la asamblea que me eligió como directora, pero la junta directiva me eligió como presidenta en el 2019.

La verdad es que la pensé mucho, porque primero es un reto por lo que estamos viviendo como país, pero yo creo que como nicaragüense cada uno puede dar una cuota.

Me encanta el servicio, me encanta poder hacer cosas donde causas un impacto a la sociedad, en mi caso es en la cámara donde siento que nos hemos acercado a los socios, siento que estamos hablando por los socios, estamos expresando lo que quiere escuchar el socio nuestro, porque sabemos que hay muchos temas en el país.

Sabemos que es un año complicado, pero bueno, no se puede decir que solo este año es complicado, venimos de años complicados, pero lo importante es qué podemos hacer o qué puedo generar como presidenta o como representante de este gremio para beneficiar a los socios.

¿Por qué cree que es importante la gremialidad?

Empecé la gremialidad en la cámara de comercio joven, estuve por varios periodos; entraba y salía, estuve consecutivamente cuatro años, me salí dos años, después me volvían a invitar por lo mismo: porque casi no había mujeres dentro de la directiva y sabían que era interesante, porque dábamos puntos de vista y opiniones.

Era la época donde nosotros como junta directiva y como cámara, en los distintos gobiernos, íbamos a la asamblea nacional, a dar nuestros puntos de vista a la DGA y solicitábamos reuniones, por eso nosotros y la cámara defiende mucho la gremialidad.

Consideramos que el tema gremial es importante, pero cada sector tiene distintos problemas, aunque hay cosas transversales que pueden afectar a una gremial o a la cúpula o a las empresas, sin embargo, hay temas muy particulares que solo son de temas específicos, o sea si por ejemplo es la industria farmacéutica, las farmacias, es salud y hay otros temas aduaneros. Consideramos que la gremial, el rol que ejercemos, es importante porque ves los problemas de tu gremio.

¿Cómo mujer y como representante de una de las cámaras más grandes de Nicaragua, qué piensa usted sobre los últimos casos de violencia contra la mujer?

Es algo que tenemos que trabajar desde la niñez. La violencia es un tema de todos los días: lo vemos en los colegios y se ve como normal: que alguien piropee a una niña o que un varón quede viendo a una niña. Es a lo que hemos estado acostumbrados, sin embargo, es un mal endémico que tenemos en la sociedad y que lo tenemos que trabajar desde las leyes, con castigos más duros, porque hay gente que aprende a las buenas y gente que aprende a las malas.

Yo considero que es algo que tenemos que hacer desde los colegios y desde las casas, porque a veces las mismas mujeres aceptan muchas cosas porque creen que las quieren, pero eso que te quieran y te maltraten no es viable, considero que es un trabajo que se debe hacer desde toda la sociedad.

Yo a través de mi ejercicio profesional he trabajado con muchos hombres, pero he sido dichosa porque nunca me he sentido mal por algo, pero claro, yo vengo de una familia donde el rol de la mujer ha sido preponderante porque es líder, se expresa, opina, entonces yo por eso soy ferviente creyente de que la solución viene desde los hogares, desde los lugares donde uno está y donde se le dé relevancia a la mujer y se le dé una voz porque a veces se critica que se están omitiendo muchos temas de mujeres.

«El tema de género y el maltrato viene desde las bases, entonces hay que trabajar las bases, las leyes y empresas para que puedan invertir en empoderar y dar oportunidades para que la mujer crezca dentro de las organizaciones»/ Foto: Lester Arcia

Casualmente hace poco tuve una conversación muy interesante con mujeres empresarias en una embajada. Para que el péndulo llegue a un equilibrio, es decir para que la mujer pueda estar realmente en equilibrio al igual que el hombre, tenemos que hacer más. Pero no solo somos las mujeres, la solución son los hombres.

En temas de género yo quisiera ver al hombre involucrado porque también tiene que ser un portavoz de defensa de los derechos de la mujer, porque no es que todos los hombres son malos ni todos son machistas. Obviamente el machismo viene creado desde la niñez.

Cuando hablamos de violencia hacia la mujer es la manera cómo se conceptualiza el pensamiento de que el hombre es el proveedor y la mujer debe quedarse en la casa lavando los platos y cuidando a sus hijos, entonces ese rol de ama de casa no es bien pagado y es bien duro y cansado.

Yo creo que esa violencia hacia la mujer tiene que ver con esa conceptualización de que la mujer es diferente al hombre; claro que biológicamente somos diferentes porque no quiero ponerme a tuto un quintal de nada, no tengo la estructura para hacerlo, pero creo que el rol de la mujer es distinto, pero tenemos las capacidades intelectuales para hacer cualquier actividad igual que el hombre y muchas las podemos hacer hasta mejores.

Hay otras que el hombre las puede hacer mejor, pero es un tema de habilidades y aptitudes, entonces yo creo que una mujer puede realizar el sueño que sea, pero hay que empoderarla, y ese empoderamiento tiene que darse no solo a un nivel alto, no solo que nos reunamos un número de empresarias, sino llegando a otros niveles porque hay dueñas de pulperías sin embargo que no están empoderadas en su hogar, no pueden ser sujetas de crédito y quizás hasta son maltratadas por el marido o por el cónyuge o por el compañero que tengan.

Yo creo que tenemos que hacer más de una manera organizada, donde el hombre se empodere y también empodere a la mujer y sea un defensor; si es un gerente de empresa, que pida que le traigan el currículum de mujeres para poder contratar y compita por habilidades. El tema de género y el maltrato viene desde las bases, entonces hay que trabajar las bases, las leyes y empresas para que puedan invertir en empoderar y dar oportunidades para que la mujer crezca dentro de las organizaciones.

El desempeño de las mujeres en el campo laboral durante los últimos años ha contribuido al fortalecimiento de la economía del país, ¿Cómo ha ido evolucionando ese comportamiento? 

Yo creo que ha cambiado, no estamos donde deberíamos estar, pero sí ha cambiado porque la mujer ya se está profesionalizando, está estudiando. Creo que esa es la raíz de todo: si vos estudiás, eso te da independencia. Luego surge el problema de que los estudiantes salen y no tienen un trabajo.  Por eso nosotros desde la cámara de comercio hemos insistido en que necesitamos más empleo.

Este país tiene un desempleo abierto de casi más de 300 mil plazas. Hay cifras del INSS que dicen que hay 200 mil plazas menos a raíz del 2018. Nosotros hemos contabilizado y creemos que estamos rondando las 300 mil.

¿Y qué pasa con los profesionales que están saliendo, incluidos hombres y mujeres? Creo yo, y lo digo desde mi experiencia, la mujer es una excelente trabajadora, y donde hay mujer, una que provee y trabaja, está comprobado estadísticamente, el 50 por ciento de lo que trabaja, va para su hogar, la mujer es una excelente paga porque no sale a tomar licor con sus amigos, le interesa llevarle la comida a sus hijos. Ese rol, esa sensibilidad, debe ir cambiando, pero entonces si vos empleas a más mujeres, tenés una sociedad más productiva, y eso no lo digo porque sea mujer sino porque hay estadísticas respecto a eso.

Al final, usualmente la que hace las compras para el hogar es la mujer, entonces cuando vos vendés, le estás vendiendo mucho a la mujer, entonces vos decís: si estoy en una empresa y soy la SEO, yo pienso como mujer y le vendo también a otras mujeres porque a nivel mundial, la población son el 50 por ciento mujeres.

En Nicaragua un poco más del 50 por ciento somos mujeres, entonces yo creo que sí ha cambiado; si ves en las universidades, estamos mitad y mitad y a veces hasta hay más mujeres estudiando.

Eso es un gran beneficio, porque va a llegar el momento donde ese péndulo, esperemos más pronto que tarde, realmente ganemos lo mismo, podamos no sentirnos acosadas, que si salimos a las calles o andemos en las noches, no sentirnos desprotegidas, o que si andamos en las playas, no sentirnos como un pedazo de carne, pero eso es un tema endémico que tenemos que tratar como sociedad no solamente en Nicaragua, porque es un tema mundial, y debe trabajarse junto a los hombres porque no son el enemigo.

Tienen que ser parte de la solución para que ese mal pueda resolverse. Yo soy positiva, pienso que si cada uno hace su labor donde está, sea su organización, en su colegio, haremos la diferencia y tendremos una mejor sociedad, pero si pensamos que es una tarea de las futuras sociedades, realmente nunca vamos a salir del círculo de violencia en que estamos.

¿Cómo inició en el mundo de los negocios y cómo llegó a convertirse en la primera mujer presidenta de la Cámara de Comercio y Servicios de Nicaragua?

Alrededor del año 2000, yo empecé en una empresa multinacional, donde trabajé 13 años. Es una empresa que le interesaba mucho el tema de las relaciones.

Como en las empresas multinacionales, hay una gerencia de asuntos corporativos, yo ingresé a la cámara por primera vez en el año 2012, era parte de la junta directiva, había otra mujer o dos mujeres más, y después entré yo.

Estamos hablando de casi 20 años atrás, entonces era una mujer joven en un mundo donde la mayoría de los directores eran varones, sin embargo, eso me abrió las oportunidades de relacionarme en las gremiales, de dar puntos de vista, de aprender también porque yo creo que uno aprende todos los días.

El día que uno dice que no aprendió nada, es como que ya está abajo, ya falleció, porque uno siempre tiene la oportunidad de aprender de otras personas, conocer distintos tipos de liderazgos, lo cual aprendí en esta empresa también.

También uno aprende a controlarse, porque uno cuando es joven, y no solo por el hecho de ser mujer, es impulsivo o impulsiva, entonces uno tiene que aprender a negociar todos los días y es lo que pasa en nuestro país: a veces uno cree tener la razón y si alguien piensa de otra manera, entonces ya estamos mal porque disiente de mi criterio.

¿Cómo fue que logró independizarse?

Llegó un momento en que decidí independizarme, yo tenía un proyecto, ya tenía una empresa: una sociedad anónima donde daba consultorías independientes, igual apoyada por la empresa donde trabajaba porque al final yo creo que todo empresario ha sido un emprendedor primero. En ese momento yo ya me desarrollé más a nivel independiente y profesionalmente hablando.

Descubre en tres audios las claves de la felicidad personal, laboral y social

  • El blog Empléate publicó una serie de tres podcasts titulada: 20 minutos con mi felicidad, donde descubrirás si estás listo para vivir la felicidad, si es posible ser feliz en un trabajo y sobre la fórmula para tener sociedades más creativas y resilientes.

Redacción/ IP Nicaragua

El blog Empléate de Juan Manuel Sánchez publicó recientemente la serie titulada 20 minutos con mi felicidad.

Se trata de tres podcasts que plantean la importancia de vivir y procurar la felicidad, como una herramienta de bienestar para lograr mejores niveles de autorrealización personal y de encarar los nuevos desafíos en tiempos de incertidumbre.

En el primer podcast de 10 minutos, Sánchez define el concepto de felicidad y plantea con claridad que la felicidad permanente no existe, es decir que es imposible procurar un estado permanente de felicidad en cada ser humano.

Sin embargo, nos orienta que tampoco la tristeza puede ser un estado permanente, por lo tanto, nos revela algunas acciones que podemos hacer para acercarnos a la felicidad.

El segundo podcast  que dura 5 minutos se desarrolla el tema de la importancia de que los empresarios empiecen a invertir en la felicidad de sus colaboradores.

Es decir, que entre más conciencia tengan las empresas sobre la felicidad laboral de su personal, entre más se preocupen por ofrecer un buen ambiente y mejores condiciones laborales y mantengan motivada a la gente, todo eso a largo plazo se traducirá en una inversión con un retorno garantizado para la empresa en forma de productividad, retención del talento y mejores resultados del negocio.

Las condiciones y ambientes laborales influyen mucho en la felicidad laboral de los colaboradores. (Tomada del blog Empléate)

En el tercer podcast de 5 minutos, Sánchez revela que cuando más miembros de una comunidad consiguen vivir más momentos de felicidad, entonces eso producirá una sociedad más creativa, resiliente y positiva.

“Muchas investigaciones señalan que cuando las personas están felices son mucho más saludables, más creativas, más dinámicas, más fuertes, más resistentes y eso hace que haya más pensamientos colectivos positivos, haya una mejor vibra en la sociedad y se contrarrestan entonces esos eventos sociales como los que vivimos actualmente que nos puedan llevar al miedo, a la frustración, a la violencia o al crimen”, expresa Sánchez, especialista en Educación, Juventud y Empleabilidad.

Sánchez, quien también es abogado, creó el blog Empléate desde el año 2017, el cual aborda temáticas sobre mercados laborales, emprendimientos y desarrollo positivo y personal.

Covid-19 sigue golpeando a Nicaragua por caída de remesas

** Flujos de dinero que envían nicas migrantes registraron caída de 1.6% en ferebro con respecto a enero de 2021, revela el BCN.

Redacción / IP Nicaragua

Los inmigrantes nicas siguen sorteando su suerte en el exterior en medio de la pandemia de la covid-19 que mantiene reducidos sus ingresos, y prueba de ello, es el más reciente informe del Banco Central de Nicaragua (BCN) que refleja una disminución de US$2.5 millones en las remesas enviadas al país en febrero pasado con respecto a enero.

En febrero de este año, las remesas totalizaron US$153.6 millones, según un informe presentado por el BCN, lo que revela una contracción de 1.6% con respecto a los  US$156.1 millones captados en enero, señala la entidad rectora económica de Nicaragua.

Las remesas son transferencias de efectivo enviadas por las personas migrantes, usualmente para familiares en su país de origen. Según el más reciente informe del BCN, con los datos mensuales, los nicas que están en Estados Unidos son los que más remesas envían a Nicaragua.

De acuerdo con el informe, US$92.7 millones del total recibido en febrero, es decir el  60.4% fueron remesas provenientes de Estados Unidos, donde los nicas inmigrantes se enfrentan a dos realidades desde que inició la pandemia, afirma Josefa Cuadra, originaria de Matagalpa.

“Desde que inició la pandemia hay dos realidades para el inmigrante, el que tiene sus documentos y puede recibir una ayuda económica del gobierno, en este caso de Estados Unidos, y el que tiene que recurrir a la ayuda pública o de organismos privados para sobrevivir aquí”, asegura Cuadra.

Covid-19 no permite normalizar envíos

Después de Estados Unidos, las principales fuentes de origen de las remesas en febrero pasado fueron España (15.8%), Costa Rica (13.7%), Panamá (3.6%) y Canadá (1.2%), señala el BCN.

La nicaragüense que migró hace dos años, relata que en el contexto de la pandemia muchos han perdido su empleo, de ahí que el envío de dinero a sus familiares que están en el país no se ha podido normalizar.

“Es difícil, porque la gran mayoría no tiene un ingreso fijo y por eso muchos se arriesgaban a tomar el trabajo que dejaban los que están legales para hacer el trabajo esencial. Digo esto, porque hay que entender un poco la realidad en que se desarrolla. Por esas razones, hubo meses que no se podía mandar, es más es hoy y no se ha podido regularizar los envíos que mandaban antes del 10 de marzo del 2020”, afirma la Cuadra.

En el acumulado a febrero, las remesas (US$309.7 millones) registran un aumento de US$26.7 millones (9.4%) con respecto a igual periodo de 2020 (US$283.0 millones), siendo las remesas procedentes de Estados Unidos (US$186.8 millones) y España (US$49.4 millones) las que soportan dicho dinamismo, con aumentos de US$32.2 millones y US$10.0 millones, respectivamente.

Situación es difícil

De acuerdo con los datos mensuales publicados, en febrero el total de remesas recibidas en febrero registran un aumento de 6.8% con respecto a igual mes de 2020 cuando se recibieron US$143.8 millones.

Según la experiencia de Cuadra, después de un año, en Estados Unidos el empleo “no está normal” y eso pone en aprietos a su familia en Nicaragua.

“Después de un año el empleo aquí en Estados Unidos no está normal, donde vayas te piden documentos para ver tu situación legal, eso hace que los mejores puestos o salarios los tengan quienes están legales, y a los demás esperar lo que salga a 10 dólares la hora, que es lo más bajo y las horas que te puedan dar. Si quiere uno mandar mil dólares al mes para tu familia, tienes que trabajar por lo menos 160 horas al mes. Ahora el otro problema es que sólo te dan como máximo 30 y eso no te da para enviar tus remesas”, manifestó Cuadra.

En el contexto de la pandemia, Estados Unidos promovió un “cheque estímulo” de U$2 mil, pero sólo fue para los que “pagan sus impuestos y están legales”. El resto de personas, particularmente los inmigrantes “sobrevivimos por la gracia de Dios”, puntualiza Cuadra.

Nicaragüenses aspiran tener diputados “sin prácticas corruptas”

**Pobladores piden de los electos que sean capaces de legislar a favor de los ciudadanos

Redacción / IP Nicaragua

El próximo 7 de noviembre, además de presidente y vicepresidente, también se elegirá a los diputados que ocuparán los escaños en la Asamblea Nacional, y desde ya, la población demanda funcionarios “honestos” que legislen a favor de la sociedad nicaragüense.

A siete meses de que se efectúen los comicios, todavía no se han definido las reformas electorales para celebrar elecciones justas y transparentes. Por el contrario, el ambiente electorero, marcado por la “Rebelión de Abril”, trae consigo muchas interrogantes, entre ellas, si las leyes creadas a la fecha en nuestro país están logrando hacer valer los derechos de los ciudadanos.

Tomando en cuenta el contexto sociopolítico y la crisis económica, la población está demandando servidores públicos con “valores éticos”.

“Los ciudadanos nicaragüenses necesitamos gente que nos represente, que tengan verdaderos valores humanos, éticos, morales, espirituales sobre todo, personas humildes, de corazón pinolero, que luchen por y para el pueblo y defiendan a los más vulnerables”, aseguró María José López Martínez, una profesional de 40 años.

Para López, un legislador además de ser honesto, debe tener “amor y temor a Dios”. Además el hombre o la mujer que ocupe una silla de los 92 escaños de la Asamblea Nacional, debe tener “visión de apoyo, ayuda y defender a los más  necesitados, es decir al pueblo”, apuntó López Martínez.

Para Michelle Castillo Jiménez, una universitaria de 22 años, se sobreentiende que los diputados tienen un alto nivel académico y como profesionales, deben ser capaces de desempeñar su función “sin prácticas corruptas”.

“Pienso que, la exigencia ética está en el corazón de la política democrática. Primeramente, tiene que ser alguien preparado, que vea realmente las necesidades de las personas y que ejecute planes para mejorarlas. Que tenga un perfil alto, sin prácticas corruptas, que conduzca a una democracia ética, que sienten las bases para una construcción de un buen gobierno”, afirmó Castillo Jiménez.

En Nicaragua, los diputados devengan un salario no menor a los US$3,200. Para Humberto Talavera García, un trabajador por cuenta propia de 54 años, los altos salarios de los legisladores contrastan con los sueldos que percibe la clase trabajadora en el país.

“Son servidores públicos, deberían de bajarse su salario en primer lugar, y si yo fuera diputado, solo recibiría dieta y combustible y trabajaría para el pueblo. Necesitamos diputados que legislen a favor del pueblo, no solo para sus propios beneficios políticos, porque favorecen a los de su partido, todos son iguales”, se quejó Talavera García.

Responder a las “necesidades populares”

Los diputados son los creadores de las leyes que existen en el país, facultad que se les otorga al ser electos cuando la sociedad ejerce el sufragio.

En el actual contexto sociopolítico, los actuales legisladores, en su mayoría de la bancada conformada por el Frente Sandinista de Liberación Nacional, aprobaron una serie de leyes que van en contra de los derechos de los ciudadanos y son incompatibles con estándares internacionales.

“Una cosa es ser, y otra cosa es qué deberían hacer. Ellos deberían hacer fabricantes de leyes, recogedores de opinión pública, recopiladores de las necesidades populares, de distintas manifestaciones que tienen diversos sectores sociales para plasmarlos en normas, eso es desde el punto de vista de la formalidad”, apuntó Alberto Novoa, jurista que ha ocupado cargos públicos como procurador de justicia.

La elección

El Poder Legislativo lo ejerce la Asamblea Nacional por “delegación y mandato del pueblo”, señala la Constitución Política de Nicaragua.

La Asamblea Nacional está integrada por noventa diputados con sus respectivos suplentes elegidos por “voto universal, igual, directo, libre y secreto”. De acuerdo con lo que establece la Ley Electoral, se elegirán veinte diputados, y en las circunscripciones departamentales y regiones autónomas setenta diputados.

Adicionalmente, se destina un escaño que corresponde al candidato presidencial que quede en el segundo lugar, y otra silla que corresponde al presidente saliente, siendo en total 92 diputados de la Asamblea Nacional.

En el contexto político, según Novoa, los diputados “no juegan ningún papel”, porque responden únicamente a intereses del Poder Ejecutivo.

“Desde que se fundó la república nicaragüense, el Poder Ejecutivo ha tenido una supremacía sobre el Poder Legislativo, que ha estado como decorando, lo han ocupado cuando se ha querido modificar leyes, reformar constituciones, entonces, no ha jugado en Nicaragua un papel determinante, qué se espera, nada. Van a seguir siendo manejados por el que está en el Ejecutivo, el que tenga poder en otras palabras, ellos no constituyen poder”, afirmó Novoa.

En plena Semana Santa, se filtró una lista de 92 aspirantes a diputados dentro de las filas de la Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB), lo que fue muy criticado por los usuarios de redes sociales.

A través de un comunicado, la UNAB explicó que se encuentra “en un proceso de selección interna y democrática de precandidaturas a diputaciones”. Dentro del círculo de la oposición, algunas voces sostienen que los candidatos a disputado deben ser elegidos transparentemente.

¿Cómo impacta a Nicaragua la fuga de profesionales y cerebros?

  • Miles de profesionales y trabajadores calificados que han huido de Nicaragua por la crisis sociopolítica podrían estar aportando sus esfuerzos y sus conocimientos para impulsar hacia adelante al país.

Voz de América

MANAGUA – El mes de agosto de 2018 marcó un antes y un después para Yader Morazán Flores, un activista nicaragüense licenciado en Derecho y especializado en Administración de Justicia, al dejar atrás todos sus sueños y exiliarse en Estados Unidos, tras las protestas antigubernamentales contra el presidente Daniel Ortega.

Morazán se desempeñó durante ocho años como funcionario del Poder Judicial, trabajo al que llegó por un caso fortuito, a pesar de haber logrado culminar sus estudios, salteando adversidades que le impedían lograr su objetivo.

Desde temprana edad abandonó su hogar y buscó la manera de trabajar para costear sus estudios y los gastos personales como la renta y alimentación.

Durante un tiempo estuvo trabajando como conductor de taxi a tiempo parcial, después se fue a la vecina Honduras, donde trataba de recaudar dinero para proseguir sus estudios, hasta que una persona lo motivó a volver y le ofreció ser recepcionista en un hotel.

“Ahí me daba tiempo para seguir con mis estudios, decido regresarme a Nicaragua, luego conozco a mi jefe, recibo la propuesta de trabajar en el Poder Judicial, donde permanecí durante ocho años al servicio de la administración de justicia”, cuenta Morazán.

La vocación para estudiar Derecho, Morazán la atribuye a recuerdos de su niñez en los que vio “arbitrariedades”, precisamente por la Policía Nacional y el Ejército de Nicaragua.

Los medios de comunicación también jugaron un rol importante, según comenta el actual exiliado a la Voz de América, pero sobre todo cree que se impone el tema de la justicia social y el rechazo a la desigualdad, un mismo patrón que tienen en común su familia.

“Yo estudio porque me convoca mucho el tema de la justicia social y el rechazo por la desigualdad. Vengo de una familia con un pensamiento muy romántico y muy comprometido en estos procesos de lucha”, explica Morazán, quien enfatiza que su padre fue retirado del Ejército Nacional y participó en la revolución sandinista en los 1980.

“Mi mamá igual, y toda mi familia cree en las causas y justicias sociales”, señala.

Pero atrás quedaron esos anhelos de lograr la justicia en Nicaragua. Al menos por el momento.

Morazán forma parte de las más de 100.000 personas que se han visto forzadas a huir y a buscar asilo a causa de la persecución y las violaciones de derechos humanos reportadas en Nicaragua desde 2018, según datos de la ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados

Se han unido otros agravantes para emigrar

Al igual que él, miles de profesionales se han ido del país, pero no solo ha sido por un factor de crisis sociopolítica. Economistas y sociólogos comparten en conjunto a la VOA que han influido otros factores históricos, como el desempleo, por ejemplo.

Según el último Informe de Proyecciones Económicas, publicado por la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides), en 2020 más de 43.000 nicaragüenses perdieron sus empleos.

El economista nicaragüense y profesor Maykell Marenco señala que el tema de la diáspora tiene dos catalizadores agravantes. La situación económica y ahora el nivel de inseguridad que se vive en el país por la crisis sociopolítica

“A partir del año 2018 tuvimos una diáspora con las dos características y por eso miles de nicaragüenses migraron a muchas partes, como Costa Rica, España o Estados Unidos. El desempleo y la inseguridad, y realmente es preocupante porque estamos hablando de mano de obra productiva que se va del país, que se fuga porque no tiene incentivo”, considera.

Cirilo Otero, sociólogo e investigador social, comparte que también hay un factor relacionado a la falta de políticas para incentivar a la ciudadanía a quedarse en Nicaragua.

Tanto Otero como Marenco advierten que esto tiene un costo bien alto para Nicaragua. Primero, porque hay un daño de carácter social, pues al irse un familiar al extranjero muchas veces empuja a que otros allegados busquen el mismo rumbo, desmembrándose así el núcleo tradicional.

“Hay un daño de carácter familiar y tiene repercusión en la sociedad. Los padres se van, las madres se van, y así sucesivamente. Luego se van viendo los resultados”, analiza Otero.

Mientras que Marenco ve “que la mano de obra productiva, en lo cual en su momento se invirtió en educación, en salud, no tuvo lamentablemente un retorno”.

Maykell Marenco
                        El economista nicaragüense Maykell Marenco. Foto. Houston Castillo, VOA.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Marenco pone como ejemplo lo que estas personas podrían representar a Nicaragua, enfatizando lo que los inmigrantes han aportado al crecimiento, a la economía de otros países, como es el caso de Costa Rica.

“Los inmigrantes aportan el 12% del PIB a Costa Rica y, dado que los nicaragüenses representan el 77,31% de la población inmigrante, esto significa que aportan el 9,27% de su PIB. Entonces todo esto es mano de obra que no se está utilizando o aprovechando”, añade Marenco.

Durante las últimas décadas, al menos en dos ocasiones se han dado altos niveles de flujos migratorios en Nicaragua. En los años 1980, en los que se vivía una guerra, y en la actualidad.

“En los años 80 se fueron personas mayores de 35 o 40 años; en este caso hablamos de personas jóvenes en las cuales hubo inversión en capital humano, en educación, inversión que no tuvo lamentablemente un retorno”, finaliza Marenco.

Con esperanzas de volver

Sin embargo, algunos exiliados, como es el caso de Morazán, tienen la esperanza de poder conseguir estatus de profesional aún más en Estados Unidos, estudiando inglés, mientras sobreviven de empleos informales, esperando si se puede encontrar una salida a la crisis que vive Nicaragua.

“Creemos que en algún momento vamos a retomar el rumbo de nuestra profesión. A corto plazo tenemos que tener planes, a largo plazo igual. Por ejemplo, uno de mis planes es dominar bien el inglés y regresar al menos siendo un abogado bilingüe. No sabemos cuánto tiempo va a tardar este regreso, pero tenemos que trazarnos varias etapas”, añade Morazán.