Nicaragua inicia año electoral en medio de incertidumbre

Hasta ahora Nicaragua no ha implantado los cambios requeridos dentro del Consejo Supremo Electoral.

Voz de América

La cuenta regresiva para las elecciones generales en Nicaragua este 2021 ya está en marcha, en medio de la incertidumbre de la población, los problemas económicos y el contexto político que atraviesa el país.

Hasta ahora Nicaragua no ha implantado los cambios requeridos dentro del Consejo Supremo Electoral, mientras el gobierno ha impulsado leyes que restringen los derechos políticos y de participación ciudadana, más 100 reclusos considerados presos políticos permanecen en las cárceles del país y todo indica que el presidente Daniel Ortega pretende un cuarto periodo en el poder.

Tras la revuelta social que estalló en abril de 2018 y que dejó cientos de muertos, heridos y detenidos por la policía, la oposición exigió a Ortega adelantar los comicios por considerar que su gobierno no era democrático y debía abandonar el cargo.

Ortega rechazó esos reclamos y tampoco cumplió con el acuerdo de entendimiento firmado con la Organización de Estados Americanos (OEA) para impulsar cambios políticos, electorales e institucionales.

El analista político y exparlamentario Agustín Jarquín Anaya sostiene que la incertidumbre es hasta ahora la única constante en el escenario político nicaragüense.

“Es de incertidumbre, porque lo único cierto es que la Constitución establece que hay elecciones, eso es lo único que está definido, pero por lo demás todo está en una indecisión grande: hay posiciones del gobierno que no están claras en términos formales, la oposición no tiene definido un norte, las controversias no se han detenido”, dijo Anaya a la Voz de América.

El analista político y exparlamentario Agustín Jarquín Anaya.

Hasta ahora ningún magistrado del Consejo Supremo Electoral ha estipulado los tiempos del proceso electoral, entre los que se incluye la invitación a los observadores nacionales e internacionales, cedulación, depuración del padrón electoral y otros procesos técnicos y logísticos.

Mientras tanto, dos  encuestas de la  firma regional CID-Gallup reflejaron el año pasado que una mayoría de nicaragüenses consideran que el país va por rumbo equivocado, y que, en unas futuras elecciones, un poco más del 20% dijo que votaría por el Frente Sandinista, aunque esto no se traduciría en un triunfo de la oposición por su falta de unidad y de un candidato único.

El exdiputado opositor y abogado Eliseo Núñez explicó a la VOA que existen dos posibles escenarios en el proceso electoral: que el presidente legitime su permanencia en el poder con un proceso “medianamente democrático” o que se incline por la ilegitimidad y su permanencia en el poder de forma ilegal hasta 2026.

“Ortega si no tiene suficiente presión interna y externa. Se va a ir por la vía de no dar ningún tipo de condiciones, sabiendo que no va a ser un régimen legítimo, pero va a tratar de que esa ilegitimidad comience a discutirse a partir de enero del 22 y no ahora”, explicó Núñez.

Eliseo Núñez, analista político. Managua, Nicaragua. Foto: Daliana Ocaña, VOA.

En tanto, organizaciones de derechos humanos nacionales e internacionales han constatado el reforzamiento del “estado policial” contra opositores, excarcelados, y familiares de víctimas de la represión y denunciaron que, a través de un cerco policial, el gobierno impuso un régimen de “casa por cárcel” a los opositores para impedirles la libertad de reunión y el derecho de movilización.

En el informe sobre las “Personas privadas de libertad en Nicaragua”, divulgado el 2 de diciembre del 2020, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) encabeza sus 27 recomendaciones al Estado de Nicaragua con la demanda de liberar a los 109 “presos políticos” que se encuentran en las cárceles, por participar o apoyar las protestas sociales que estallaron a partir del 18 de abril de 2018.

Las elecciones nacionales en Nicaragua serán el domingo 7 de noviembre por mandato constitucional.

Ortega de 74 años, gobernó por primera vez en la década de 1980, regresó al poder mediante elecciones en 2007 y volvió a postularse dos veces más en los años 2011 y 2016, en los que fue declarado ganador en medio de denuncias de fraude electoral.

Nicaragua se mantiene con más de mil casos activos de covid-19

Foto portada: Pixabay.

*En su último informe el Minsa reporta una persona fallecida y 51 nuevos casos de coronavirus

Redacción IP Nicaragua

Nicaragua mantiene 1,447 casos activos de covid-19 de un total de 6,097 casos registrados a la fecha por las autoridades del Ministerio de Salud (Minsa), según revela su más reciente informe semanal.

No obstante, el informe oficial no refiere por ningún lado las condiciones actuales en las que se encuentran los pacientes diagnosticados, si están en estado crítico o grave, o bien a qué grupo de edades pertenecen y de qué zona geográfica fueron referidos.

Las autoridades del Minsa confirmaron que en la semana comprendida entre el 29 de diciembre y 5 de enero un total de 51 nicaragüenses fueron “confirmados” con covid-19. Desde hace varias semanas las personas empezaron a relajar las medidas preventivas en lo que hace al uso de mascarilla y distanciamiento social.

En el mismo periodo que refiere el informe oficial al menos 41 personas que estaban en “seguimiento responsable y cuidadoso”, debido a que presentaban síntomas relacionados con la enfermedad, cumplieron con el periodo establecido.

Desde el 18 de marzo, cuando se presentó el primer caso de coronavirus en el país y se activó el sistema de alerta, al menos 4,867 personas han estado en la misma condición de “seguimiento responsable y cuidadoso”, según refiere el informe del Minsa.

Fallecidos por covid-19

El Minsa informó de una persona fallecida por causa “atribuible a covid-19” en la última semana y sumó una cantidad no precisada de “otros fallecimientos” de pacientes que estuvieron en seguimiento por diversas enfermedades como “tromboembolismo pulmonar, diabetes mellitus, infarto agudo al miocardio, crisis hipertensivas y neumonías bacterianas”.

El dato no concuerda con los números proporcionados por el independiente Observatorio Ciudadano, que reportó  2,862 muertes sospechosas por coronavirus en Nicaragua al 23 de diciembre.

El Minsa informó que de los 6,097 casos positivos confirmados a la fecha, solamente 4,650 pacientes se han recuperado de la enfermedad, cuyos síntomas más habituales son fiebre, tos seca y cansancio.

Aunque el Minsa no detalla sobre el comportamiento epidemiológico del virus en el país, los médicos independientes recomiendan estar en alerta ante un “rebrote” y reforzar las medidas de prevención, como portar siempre mascarilla, lavado constante de manos, y evitar lugares que suponen grandes aglomeraciones.

Los miembros del Comité Científico Multidisciplinario insisten que entre un 50% y hasta un 75% de las personas infectadas son pacientes asintomáticos, es decir no habrá, como es evidente, ningún síntoma que le haga notar que está contagiado, pero conservan la capacidad de ser trasmisores del virus.

Nicaragua: crece expectativa sobre nueva política de Washington hacia Managua

El gobierno de Daniel Ortega, instituciones y personas de su entorno han sido sancionadas por el gobierno del presidente Donald Trump.

Voz de América

A medida que se acerca el  cambio de administración en la Casa Blanca, las expectativas en Nicaragua crecen cada día, sobre todo por la presión que ha ejercido en los últimos meses el gobierno de Estados Unidos sobre el gobierno del presidente Daniel Ortega, señalado por corrupción y violación a los derechos humanos.

El experto en relaciones internacionales, Ricardo De León, considera que si bien Nicaragua no es una de las prioridades de los gobiernos estadounidenses, “la política exterior está basada en su interés y seguridad nacional, y esos temas no cambian drásticamente con demócratas o republicanos en el poder”.

De León recuerda que durante la administración demócrata de Barack Obama, de enero de 2009 a enero de 2017, se mantuvieron las relaciones con el gobierno de Ortega, aunque admitió que no fueron estables en ese lapso de ocho años. El experto prevé no obstante que con el gobierno entrante del demócrata Joe Biden podría darse un pequeño cambio.

“En esos años (de gobierno de Obama), fue una relación con altos y bajos, pero que se mantuvo a los más altos niveles diplomáticos.  Posiblemente con Biden el pequeño cambio que exista en la política estadounidense hacia Nicaragua sea ser menos “garrote” y cambiar un poco con más “zanahoria”, viendo que la política de Trump no dio los resultados de la democratización”, explicó De León.

Durante los últimos dos años, el presidente Donald Trump ha impuesto sanciones a al menos  veinticinco funcionarios cercanos a Ortega, en Managua y ha emitido un decreto por segundo año consecutivo en que declara que Nicaragua representa “una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos”.

El exembajador de Nicaragua en Estados Unidos, Arturo Cruz, considera que las medidas adoptadas hasta la fecha por Trump, no son las únicas formas de ejercer presión contra Ortega, y advierte que la administración demócrata tendría una “moneda al aire”.

Por ejemplo, -expone Cruz-, si en Nicaragua se lleva a cabo un proceso electoral defectuoso durante las elecciones presidenciales este 2021, el país podría ser suspendido del Tratado de Libre Comercio (DR-CAFTA): “Eso sería la bomba atómica para nosotros”, dijo Cruz a la Voz de América.

Hasta el momento, el gobierno sandinista que lidera Ortega ha manifestado esperanzas acerca de que la administración demócrata de Joe Biden relaje las tensiones con Managua, según declaraciones recientes del asesor para asuntos económicos de la presidencia, Bayardo Arce, a un medio local.

“Hay un cambio de gobierno en Estados Unidos, vamos a ver si este nuevo gobierno va a seguir la política salvaje de Trump, que no sólo fue con nosotros, no sólo fue con Venezuela o Cuba, este señor (Trump) ha sancionado a todo mundo”, señaló Arce.

De hecho, el propio Ortega felicitó al demócrata Joe Biden, en una carta pública divulgada en el portal oficial El 19 Digital, tras los resultados de las elecciones del 3 de noviembre pasado, un hecho considerado inusual por los discursos incendiarios y la dura retórica del mandatario de izquierda contra Washington.

“Saludamos a usted, a su vicepresidenta, la senadora Kamala Harris, a su esposa, la doctora Jill Biden, y a todo el pueblo de los Estados Unidos, con quienes compartimos, estamos seguros, la esperanza de un mundo de respeto, diálogo, y paz”, dijo Ortega en la carta pública dirigida a Biden.

El mensaje de Ortega también fue firmado por su esposa y vicepresidenta de Nicaragua, Rosario Murillo, sancionada por Estados Unidos por su responsabilidad en la represión estatal y policial de las protestas de 2018, donde fueron asesinados más de 300 manifestantes, según organismos de derechos humanos.

Exdiplomático: “Podrían aumentar sanciones”

El exdiplomático nicaragüense Mauricio Díaz ha catalogado de “irreal” las declaraciones de los voceros del gobierno de Ortega, argumentando que las eventuales sanciones o medidas “son decisiones bicamerales de Estados Unidos”.

“Cuando Estados Unidos decide aplicar sanciones, las toman en consenso a partir de análisis del Departamento de Estado que toma este tipo de decisiones, por lo cual no creo que los demócratas decidan unilateralmente levantar sanciones», explicó.

“Más bien hemos escuchado comunicados del Departamento de Estado en donde dicen que podrían continuar aplicando sanciones por no escuchar recomendaciones y sugerencias de la Organización de Estados Americanos (OEA), y el mismo gobierno norteamericano”, concluyó Díaz.