Remanentes de Eta estarán generando lluvias en toda Nicaragua

*Advierten que precipitaciones también forman parte del sistema conocido como “giro centroamericano”.

Redacción IP Nicaragua

Las condiciones actuales del clima, debido a los remanentes del huracán Eta, estará generando lluvias este fin de semana en todo el territorio nacional e inicios de la próxima semana, informó Agustín Moreira, agrometereólogo del Centro Humboldt.

El agrometeorólogo señaló que debido al ingreso de nubosidades provenientes de la zona del Pacífico nicaragüense, que forman parte del “giro centroamericano” y los componentes de lo que fue el huracán Eta, un sistema que golpeó el litoral Caribe y continúa su desplazamiento como depresión tropical causando fuertes lluvias e inundaciones potencialmente mortales en partes de América Central.

El giro centroamericano, según el Centro Nacional de Huracanes, consiste en un desplazamiento de nubosidades del Oeste hacia el Este.

“Hemos tenido un comportamiento de ingreso de fuertes nubosidades sobre el área de Rivas y se espera que en el transcurso de este día podamos tener bastante incidencia de este ingreso de estas nubosidades generando condiciones de lluvias bastante fuertes como también la zona de León, San Francisco Libre, Matagalpa, Boaco y Jinotepe en el transcurso de hoy en la tarde y parte de la noche”, señaló Moreira.

El agrometerólogo llamó a la población a protegerse y tomar las medidas necesarias frente a posibles deslizamientos de tierra, inundaciones o desbordes de ríos.

El fin de semana

A partir de la madrugada de este sábado, podrían generarse lluvias un “poco menores” de intensidad, pero con probabilidades de tormenta eléctrica particularmente en la zona del Caribe Norte, en Siuna y Waspam.

“Por la noche tendremos despejado la mayoría del territorio nacional, exceptuando algunas zonas de Bilwi, que tendrán en horas de la madrugada del domingo posibilidades de lluvias ligeras y aisladas”, detalló Moreira en su informe.

Por otro lado, agregó que el domingo en horas del día la región del Pacífico tendrá “lluvias ligeras”, fenómeno de precipitaciones que irán extendiéndose hacia el resto del país acompañado por “tormentas eléctricas”.

Foto: Orlando Valenzuela.

El especialista aclaró que la próxima semana, a partir del lunes, persistirán las precipitaciones en el Caribe Noreste, generándose condiciones de posibles lluvias en el Pacífico de Nicaragua, principalmente entre la zona del Golfo de Fonseca, Managua, Rivas y Estelí.

“En horas de la tarde comenzaremos a tener un incremento en las posibilidades de lluvias principalmente en la zona del centro del territorio, como también en la zona del Triángulo Minero”, dijo.

El informe del Centro Humboldt coinciden con los pronósticos del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) que detalló posibilidades de lluvias y tormentas eléctricas de “ligeras a fuertes” en la zona del Pacífico, donde se esperan vientos de entre 10 a 20 kilómetros por hora.

Mientras que en las regiones del Caribe, según el Ineter, podrían estar generándose “lluvias fuertes ocasionales, incluyendo la franja costera”.

Afectados por huracán ETA están abandonando los refugios por falta de alimentos y atención gubernamental

* Organizaciones independientes denuncian que el gobierno, a través de la Policía, les ha impedido recolectar víveres y otros artículos que requieren las personas perjudicadas por el fenómeno natural.

Redacción IP Nicaragua

Después del paso del huracán ETA por la Costa Caribe de Nicaragua, las familias que se trasladaron a refugios por la inseguridad de sus viviendas, han abandonado los mismos, ante la falta de alimentos y atención.

El doctor José Luis Borge, miembro de la Unidad Gremial por Nicaragua (UGN), manifestó que «las personas están abandonando los refugios porque a diferencia de que dice el gobierno, no hay asistencia médica ni de ningún tipo de parte de las instituciones del Estado».

El huracán ETA, ahora degradada a depresión tropical, entró a territorio nacional el 3 de noviembre en la madrugada como «un gran huracán» categoría 4, impactando al sur de Bilwi, Costa Caribe Norte.

A mediodía de ese martes, las autoridades del Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Sinapred) informó que 30 mil personas habían sido refugiadas en diferentes lugares como respuesta del gobierno de Daniel Ortega a la emergencia nacional.

No obstante, los testimonios de las familias afectadas contradicen el discurso oficial, por lo que han abandonado los albergues y se han ido a sus hogares, pese a los estragos provocados por el fenómeno natural.

Algunos refugios en la Costa Caribe. Foto: Redes Sociales.

En condiciones precarias

Aunque las imágenes que venden los medios de propaganda oficialistas muestran a funcionarios entregando sacos de alimentos a las familias vulnerables, los mismos pobladores que aún permanecen en los refugios lo han negado y han demandado a las autoridades una mayor atención.

Las mujeres con sus bebés en brazos y llorando han expresado a los medios que se movilizaron hasta el lugar, que no les han entregado alimentos ni tienen condiciones para dormir o para que sus hijos reposen.

En los albergues hay personas de la tercera edad, mujeres embarazadas y algunas que  recientemente habían dado a luz. También hay niños y personas con discapacidad. La mayoría son familias de escasos recursos.

Entre tanto, de los videos desgarradores que circulan en redes sociales y medios de comunicación, se aprecian las condiciones precarias en las que se encuentran las personas damnificadas, algunas comiendo nada más arroz blanco que compraron con sus propios recursos.

«Nosotros nos confiamos de las autoridades, (creyendo) que nos iban a responder. Hasta el momento no han distribuido nada», dice una de las personas afectadas.

«Quienes se están regresando es porque sus casas no están totalmente destruidas y también van a cuidarlas, pero nosotros perdimos todo. No tenemos nada», expresó otra de las personas afectadas.

El doctor Borge afirmó que se desconoce cuánto tiempo más puedan pasar las personas en los refugios, pero que evidentemente urgen de cosas de primera necesidad, como alimentos, medicamentos, medios de protección y colchones.

Informe del Minsa

Por su parte, el gobierno dio a conocer un informe sobre las acciones ejecutadas por el Ministerio de Salud (Minsa) ante el paso del huracán ETA por el país, asegurando que han brindado asistencia médica y consultas a los afectados.

Detallan que brindaron: 11,402 consultas médicas en unidades de salud, albergues y que a través de brigadas atendieron 29 nacimientos en el Silais de Bilwi, además de que supuestamente realizaron 68,277 visitas casa a casa para la prevención de enfermedades.

También reportan que con una Comisión Psicológica visitaron a 277 familias y que 50,485 personas iniciaron medicación profiláctica contra leptospirosis.

Además, aseguran que han entregado 21,323 kilos de cloro granulado en las comunidades de mayor riesgo.

Al 6 de noviembre informaron que habían atendido a 2,655 personas en el Silais de Nueva Guinea, Managua, Jinotega, Las Lindas y Región Autónoma de la Costa Caribe Sur (RACCS).

Asimismo, indican que visitaron 65,980 viviendas en zonas vulnerables, movilizaron 477 brigadas, con 2,180 trabajadores de la salud en 91 localidades.

Gobierno impide colecta

Distintas organizaciones independientes han realizado colectas en beneficio de las familias afectadas por el huracán ETA, pero denuncian que el gobierno, a través de la Policía Nacional, ha impedido el ingreso a los puntos de acopio.

La Unidad Médica Nicaragüense denunció que agentes de la Policía cercaron las instalaciones de la organización e impidieron la entrada de los trabajadores para evitar que se llevara a cabo la recolecta de insumos médicos, alimentos y demás materiales.

La Diócesis de Bluefields en Managua, ha permanecido bajo asedio policial.

«Lo que están tratando de decirle a la gente es que solo el gobierno garantiza y puede garantizar la salud, lo cual es completamente falso», dijo el doctor Borge.

El médico independiente destacó que la Unidad Gremial por Nicaragua ha dispuesto apoyo alimentario, medicamentos y atención médica a las personas damnificadas, para atenderlos inmediatamente después que pase la emergencia.

«Desgraciadamente no lo podemos hacer de forma directa porque no hay movilidad hacia el terreno y en las vías de acceso se está impidiendo llegar hasta ellos (los afectado) cuando más lo necesitan», lamentó Borge.

Refugios pueden ser un riesgo

«Hemos estado alertando a la población sobre todo en los lugares que se están ocupando como refugios, como escuelas, iglesias, por la aglomeración de personas, porque claramente el gobierno no estaba preparado para esta emergencia», aseguró  el doctor Borge.

Dijo que los refugiados no tienen la alimentación y la ropa adecuada para garantizar el debido alojamiento, pero sobre todo, para mantener la medida de higiene y control para evitar la transmisibilidad del coronavirus.

Añadió que «la población que aún queda en los refugios, debe poner en práctica el distanciamiento social, limpieza, higiene, el lavado de manos, que es muy importante y sobre todo, el uso de mascarilla para tratar de disminuir el riego de transmisión del virus».

Sin embargo, el médico aseguró que la población ha alegado en varios de los refugios, que las autoridades ni siquiera les han proporcionado alimentos, mucho menos kits de higiene para protegerse del covid-19.

Eta deja al menos 70 muertos a su paso por Centroamérica

Voz de América

El huracán Eta salió por fin al mar Caribe el jueves por la noche después de dejar una estela de destrucción en Centroamérica, con al menos 70 muertos y derrumbes, inundaciones y deslaves en Nicaragua, Honduras y Guatemala.

Eta entró en Centroamérica el martes por la Costa Caribe de Nicaragua como un potente huracán de categoría 4, pero a pesar de irse degradando a tormenta tropical y depresión tropical a su paso por la región, la intensidad de sus lluvias continuaron causando estragos.

En Guatemala el jueves, un alud sepultó la mitad de una aldea en la región central Alta Verapaz, dijeron autoridades. En el caserío Quejá, las constantes lluvias produjeron un deslizamiento de lodo y piedras que dejó 25 viviendas soterradas y afectó al menos a 75 personas.

El presidente Alejandro Giammattei dijo que la cifra de muertos en Guatemala superaba los 50 y que unas 300 viviendas quedaron afectadas.

Hasta la noche del jueves, las autoridades hondureñas habían informado de ocho muertos y dos desaparecidos a causa de Eta.

En varios departamentos se reportaron derrumbes de carreteras, puentes destruidos y desbordamientos de ríos que dejaron a 51 comunidades incomunicadas. Más de 3.600 personas habían sido albergadas.

Una iglesia evangélica sumergida en Pimienta, Honduras, el 5 de noviembre de 2020, tras el paso de la tormenta tropical Eta.

Otras, esperaban a ser rescatadas por los cuerpos de salvamento sobre los techos de sus casas. Un helicóptero Black Hawk estadounidense de evacuación médica asignado a la Fuerza Conjunta Bravo en Honduras, rescató a varias personas varadas por las inundaciones.

La tormenta también dejó al menos dos muertos el martes en Nicaragua.

A las 6:00 de la mañana del viernes, hora de la región, Eta estaba convertida en una depresión tropical en el mar Caribe a 105 kilómetros al este de la Ciudad de Belice y a 660 kilómetros al oeste suroeste de Gran Caimán, informó el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos.

El meteoro presentaba vientos máximos sostenidos de 55 kilómetros por hora y se movía hacia norte a una velocidad de traslación de 13 kilómetros por hora.

Los meteorólogos pronosticaron que Eta hará un giro hacia el noreste este viernes y mantendrá esa trayectoria hasta la madrugada del domingo. A su paso por el Caribe, Eta se fortalecerá hasta alcanzar la categoría de tormenta tropical y amenazará las islas Caimán el sábado y Cuba el domingo.

El hambre acecha a las comunidades indígenas tras el paso del huracán ETA

* En la ribera del río Coco reportan varios pueblos inundados, cuyos pobladores están en situación preocupante.

Orlando Valenzuela

El paso del huracán ETA por las comunidades indígenas misquitas y mayangnas que habitan las riveras de los ríos que bordean y salen del corazón de la Reserva de Biósfera de Bosawas, dejó grandes pérdidas materiales en viviendas y cultivos, lo que los pone en peligro de sufrir una hambruna.

Helder Peralta, maestro de la comunidad mayangna La Españolina, dentro de la Reserva de Bosawas, dio gracias a Dios porque no hubo pérdida de vidas humanas durante el paso del huracán, pero lamentó los cuantiosos daños que ETA causó en viviendas, caminos y sobre todo en la flora y fauna de la reserva.

“En esta comunidad, el ciclón dañó el bosque, botó bastante árboles grandes, pero lo que afectó más dentro de la comunidad, son las casas. Dañó unas 70 viviendas, los vientos les arrancaron los techos, botaron paredes, pero además, los cultivos sufrieron una gran pérdida», lamentó el maestro indígena.

Explicó que las crecidas de los ríos inundaron los siembros de yuca y de arroz, porque estaban en época de esos cultivos que quedaron cubiertos de lodo.

Foto: Radio Uraccan.

«La mayoría estaban en proceso de cultivo y estos tiempos de cambio climático les afecto bastante”, expresó Peralta.

“Muchas familias no van a poder recoger nada porque a estas alturas no hemos visto la luz del sol, han sido cuatro días de lluvia sin cesar, ya no llueve tanto, pero es una brisa constante», añadió.

Dijo que por el momento las clases están suspendidas desde el lunes.

Comunidades inundadas

Mientras tanto, desde Waspam, ciudad ribereña del río Coco, en el Caribe Norte, el líder misquito Plawar Pap, reportó que desde la mañana del miércoles el mismo subió su nivel hasta casi llegar a la altura del muelle, obligando a los dueños de los botes a asegurarlos con mecates gruesos para evitar que se los lleve la corriente.

También señaló que en río abajo hay varias comunidades inundadas, como Kiwastara, Plakira y Auyapura, entre otras.

Pero por la tarde de este jueves, la lluvia bajó a brisa persistente y cesaron los fuertes vientos.

En Alal, la comunidad indígena mayangna que en enero de este año fue atacada por colonos armados con saldo de seis comunitarios asesinados, desde el pasado martes varias familias de esta etnia fueron evacuadas a las iglesias de cada comunidad y muchos comunitarios que andaban en la montaña quedaron varados en medio del camino por las fuertes lluvias y el viento, informó el líder indígena Byron Bucardo.

Manifestó que tanto en Alal Abajo, Musawas Abajo, Bilwas y Betlehem, se produjeron inundaciones en varias casas.

Por otro lado, la presa hidroeléctrica de El Salto, en Bonanza, entró en emergencia ante el exceso de agua que cayó.

Este jueves 5 de noviembre se reportó que las lluvias se han calmado y los ríos empezaron a abajar su nivel. Sin embargo, esto dejó al descubierto el grave daño que el fenómeno natural causó a los cultivos de arroz, musáceas y hortalizas, dieta básica de los pueblos autóctonos que se ven amenazados por el fantasma de la hambruna que afectaría a todos por igual.

“La gente está sin comida y el gobierno no ha dado ninguna ayuda, no dio ni una libra de arroz, tampoco hay energía eléctrica. Por ahora solo hay acceso en vehículo hasta Suniwas, de ahí para adelante todo es a pie”, señaló el líder mayangna.

Por su parte, el gobierno de Nicaragua envió víveres, frazadas y alimentos a las regiones afectadas, así como también tropas del Ejército para apoyar en labores de evacuación de personas, limpieza y despeje de vías en las zonas y comunidades afectadas, según el oficialista El 19 Digital.

Foto portada: Radio Uraccan.