Escala conflicto entre Israel y Hamas con decenas de muertos

Voz de América

Al menos 40 personas han muerto en la Franja de Gaza y Jerusalén en combates entre el grupo islámico Hamas y fuerzas de seguridad de Israel, que este miércoles escalaron a un nuevo nivel.

Israel lanzó una nueva ronda de ataques aéreos durante la madrugada contra policías e instalaciones de seguridad. Un edificio residencial y de oficinas de varios pisos sufrió grandes daños, pero no había nadie adentro durante el bombardeo.

El Ejército de Israel afirmó el miércoles que ultimó a varios comandantes de Hamas en ataques aéreos en Gaza y Jan Yunis. En un comunicado, las fuerzas israelíes revelaron que realizaron “un operativo complejo y sin precedente” contra “una parte clave del ‘Comando General’ de Hamas” considerado cercano al líder del ala militar del grupo islamista.

Hamas no ha comentado al respecto.

El otras acciones el martes, un edificio similar se derrumbó totalmente, pero hubo avisos anteriores de que lo evacuaran porque iba a ser destruido.

Los ataques aéreos, que según los militares israelíes fueron dirigidos contra sitios de lanzamiento de cohetes, oficinas de inteligencia y casas donde residen líderes de Hamas, mataron a 35 personas en Gaza, de ellas 10 niños, según el Ministerio de Salud de la franja.

También hay más de 200 lesionados.

En Israel, cinco personas perecieron el martes en ataques de cohetes de Hamas, dos de ellas en la ciudad de Ashkelon. Hamas ha disparado cientos de cohetes hacia Tel Aviv y sus suburbios desde el lunes, incluso 130 misiles el martes por la noche después del derrumbe del edificio en Gaza.

Son las acciones más violentas entre Israel y Hamas desde la guerra de 2014 en Gaza. Todo comenzó la semana pasada con disturbios sobre el control de Jerusalén e intentos de colonos judíos de apropiarse de comunidades bajo control de los árabes.

The remains of a building destroyed by Israeli airstrikes on Gaza City, Wednesday, May 12, 2021. Rockets streamed out of Gaza…
Escombros de un edificio destrozado por ataques aéreos de Israel en la Franja de Gaza el 12 de mayo de 2021.

Las tensiones se propagaron a Cisjordania, donde cientos de residentes de comunidades árabes en todo Israel protestaron durante la noche por las acciones de las fuerzas de seguridad israelíes contra palestinos.

Un palestino de 26 años murió el martes en choques con tropas israelíes en un campamento de refugiados cerca de la ciudad de Hebrón, y en la ciudad de Lod, cerca de Tel Aviv, un árabe de 25 años fue abatido a tiros por un residente judío.

Más de 700 palestinos han resultado heridos en Jerusalén y Cisjordania.

La portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki, dijo el martes que Estados Unidos condenaba los ataques de cohetes de Hamas y de otros grupos terroristas y que el respaldo del presidente Joe Biden “a la seguridad de Israel, a su derecho a defenderse y defender a su pueblo, es fundamental”.

Añadió que la administración apoya la solución de dos estados al conflicto entre Israel y los palestinos.

«Creemos que tanto los palestinos como los israelíes merecen iguales niveles de libertad, seguridad, dignidad y prosperidad, y las autoridades de EE. UU. han estado conversando en las última semanas con funcionarios israelíes sobre cómo los desalojos de familias palestinas que han vivido por años, a veces décadas en sus casa, y cómo las demoliciones de esas casas conspiran contra nuestros intereses comunes y de lograr una solución al conflicto”, dijo Psaki.

El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas planeaba celebrar este miércoles una reunión de emergencia a puerta cerrada para discutir la situación,

Algunas fuentes dijeron que Estados Unidos está retrasando los esfuerzos del Consejo para emitir una declaración formal sobre la escalada de las acciones por temores a que pueda perjudicar esfuerzos tras bastidores para poner fin a la violencia.

Enviado de Biden visita El Salvador en medio de crisis política

Voz de América

SAN SALVADOR, EL SALVADOR – El enviado especial del Departamento de Estado de EE. UU. para el Triángulo Norte de Centroamérica, Ricardo Zúñiga, llega este 10 de mayo a El Salvador, en una visita de dos días, en los que se reunirá con funcionarios y representantes del sector privado salvadoreño.

De acuerdo con la embajada estadounidense en San Salvador, Zúñiga planea discutir “el fortalecimiento democrático, el respeto a los derechos humanos, el combate a la corrupción y el cese de la migración” en el país centroamericano que hoy atraviesa una crisis política derivada de la destitución de los magistrados la Corte Suprema de Justicia (CSJ) y del fiscal general.

Carlos Palomo, representante de la Asociación TRACODA, una institución que busca fortalecer la democracia en El Salvador, espera que con la visita de Zúñiga el gobierno estadounidense envíe un mensaje claro sobre la importancia de la independencia judicial.

«Es importante que haya una conversación franca y abierta sobre las acciones que deben tomarse para reestablecer el orden constitucional que se rompió el 1 de mayo. Desde la sociedad civil le apostamos a que los magistrados y el fiscal general regresen a sus puestos, o en todo caso, si se desean remover, que sea bajo los procesos legales», argumentó.

Asimismo, Palomo espera que haya acuerdos con el sector privado que permitan mejorar las condiciones de empleo en el país centroamericano. La universidad salvadoreña Francisco Gavidia (UFG) presentó un informe económico en abril de este año en el que reveló que El Salvador podría tardarse hasta seis años en recuperar los 41.632 empleos formales perdidos el año pasado.

El presidente de la Asociación Acción Ciudadana de El Salvador, Eduardo Escobar, dijo a la Voz de América que espera que en las reuniones “Zúñiga retome mayores insumos para informar en Washington todas las posturas ante lo ocurrido en El Salvador, y que se adopten las medidas para tratar de revertir el golpe de Estado del 1 de mayo».

Zúñiga visitó El Salvador y Guatemala a inicios de abril de este año con el propósito de lograr acuerdos con los países centroamericanos en torno a la migración. El presidente salvadoreño no lo recibió.

En esa ocasión no hubo una respuesta del porqué el presidente Bukele no recibió a Zúñiga, pero el hecho ocurrió en un contexto en el que el portavoz del Departamento de Estado, Ned Price, instó al gobierno de El Salvador a «preservar los estándares democráticos».

Un mes después de esa visita, la bancada oficialista salvadoreña dividida en 56 legisladores del Partido Nuevas Ideas, dirigido por Xavi Zablah Bukele, primo del presidente Bukele, y cinco legisladores de la Gran Alianza por la Unidad Nacional (GANA), partido que llevó a Bukele al Ejecutivo destituyó en su primer día de legislatura a los magistrados del Órgano Supremo y al fiscal general Raúl Melara, un funcionario cercano a la Administración Biden y con quien Zuñiga sí se reunió en su anterior visita.

 

Recrudece la violencia con lanzamiento de misiles contra Jerusalén

Voz de América

WASHINGTON DC – Militantes de Hamas dispararon cohetes hacia Jerusalén el lunes, lo que provocó sirenas de ataque aéreo en la ciudad, después de que cientos de palestinos resultaron heridos en enfrentamientos con la policía israelí fuera de la mezquita de al-Aqsa.

El grupo militante islámico disparó los cohetes minutos después de las 6 pm en la fecha límite que había fijado. El grupo le había dado a Israel un ultimátum para que retirara sus fuerzas de seguridad de la mezquita de al-Aqsa y de otro punto de conflicto en Jerusalén.

El ejército israelí dijo que se disparó una ráfaga inicial de siete cohetes desde la Franja de Gaza, uno de los cuales fue interceptado por el sistema de defensa de Israel. En total, los informes de los medios israelíes dijeron que se dispararon más de 30 cohetes. No hubo informes inmediatos de daños o víctimas.

Los cohetes hicieron sonar sirenas en Jerusalén junto con advertencias por altavoces en hebreo e inglés.

Un portavoz del ala militar de Hamas, Abu Obeida, dijo que el ataque con cohetes fue una respuesta a lo que llamó «crímenes y agresión» israelíes en Jerusalén.

Anteriormente, testigos dijeron que las fuerzas de seguridad israelíes dispararon gases lacrimógenos y granadas aturdidoras contra la mezquita de al-Aqsa, mientras que los fieles arrojaron piedras y otros proyectiles a las fuerzas israelíes. La Sociedad Palestina de la Media Luna Roja dijo que más de 300 palestinos resultaron heridos, incluidos 228 que fueron trasladados a hospitales cercanos.

La secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki, dijo el lunes que Estados Unidos está monitoreando de cerca la situación en Israel y  que la Administración Biden tiene serias preocupaciones sobre la escalada de violencia.

Para evitar los enfrentamientos, los organizadores israelíes de una marcha para celebrar la captura del Este de Jerusalén por parte del Estado judío en 1967 alteraron la ruta del desfile para evitar el Barrio Musulmán de la Ciudad Vieja.

Escalada de tensión

La violencia del lunes es la más reciente después de semanas de crecientes tensiones y enfrentamientos entre palestinos y tropas israelíes en la ciudad, provocadas en parte por los planes israelíes de llevar a cabo desalojos de familias palestinas en un barrio del este de Jerusalén.

Decenas de palestinos resultaron heridos en violentos enfrentamientos con la policía en Jerusalén desde la noche del sábado hasta el domingo, cuando los musulmanes marcaron el Laylat al-Qadr, o la «noche del destino», el período más sagrado del mes de ayuno musulmán del Ramadán.

Las escaramuzas ocurrieron a las puertas del complejo de la mezquita al-Aqsa en la Ciudad Vieja, un sitio conocido por los judíos como el Monte del Templo y por los musulmanes como el Santuario Noble, considerado el sitio más sagrado del judaísmo y el tercero más sagrado del Islam.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, dijo el domingo que las autoridades «no permitirán que ningún extremista desestabilice la calma», después de varios días de enfrentamientos entre manifestantes palestinos y la policía israelí en las afueras de la Ciudad Vieja de Jerusalén.

El presidente palestino Mahmoud Abbas la semana pasada responsabilizó a Israel “por los peligrosos acontecimientos y ataques pecaminosos que tienen lugar en la ciudad santa” y pidió al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que celebre una sesión urgente sobre el tema.

El Consejo de Seguridad de la ONU estaba el lunes celebrando discusiones a puerta cerrada sobre las crecientes tensiones en el este de Jerusalén alrededor de al-Aqsa. Naciones Unidas ha pedido a Israel que detenga los desalojos de palestinos en Jerusalén oriental.

El asesor de seguridad nacional de Estados Unidos, Jake Sullivan, habló el domingo con su homólogo israelí, Meir Ben-Shabbat, «para expresar la seria preocupación de Estados Unidos sobre la situación en Jerusalén», así como la preocupación por los posibles desalojos de familias palestinas. Sullivan dijo que Estados Unidos está comprometido con la seguridad de Israel y con la paz y la estabilidad en el Medio Oriente, según un comunicado de la Casa Blanca.

Israel considera a toda Jerusalén como su capital unificada. Los palestinos quieren que Jerusalén oriental sea la capital de un estado futuro.