Discurso completo de Daniel Ortega en la toma de posesión de 2022

La frase ambigua de «borrón y cuenta nueva» se convirtió en la única línea de peso en el primer discurso de Ortega, tras unas elecciones presidenciales desconocidas por 40 países.

La redacción de IP Nicaragua comparte íntegro el discurso de Daniel Ortega, quien tomó posesión de su cargo en medio del desconocimiento de 40 países del mundo.

Discurso completo de Daniel Ortega:

En nombre de las familias nicaragüenses, en nombre del pueblo trabajador, en nombre de las madres de héroes y mártires, a ustedes queridos hermanos, a ustedes queridos hermanos, les digo ‘Juran que van a prestarle todas las fuerzas de su corazón, todas sus energías, todo el trabajo, para cumplir las funciones en favor de las familias nicaragüenses. Si así lo hacen, que las familias los reconozcan, si no, que ellas se lo demanden’.

Quedan ya nombrados, ministros, ministras, funcionarios del Estado nicaragüense.

Ella es la presidenta del Consejo Supremo Electoral. Se las presento. Ella se llama Brenda Rocha. El día de hoy fue condecorada porque el imperio ‘Yankee’ una vez más, enseñándose en ella, que es una víctima de la guerra que el imperio ‘Yankee’ le impuso a Nicaragua en los años ochenta.

Daniel Ortega, presidente de Nicaragua, desconocido por 40 países. / Archivo

Ella era una muchachita de quince años, en la zona de las Minas, Bonanza. Y la contrarrevolución, financiada por el gobierno ‘Yankee’, lanzó un ataque más que los tantos que lanzaron, sobre diferentes poblados de nuestro país, de los tantos que lanzaban sobre diferentes poblados de nuestro país intentado tomárselos para declararlos territorios liberados y que luego, ahí, las tropas ‘yankis’ intervinieran. Ahí ella, ¿qué hiciste? (‘defender la revolución’, contestó).

¿Qué hiciste cuando se dio el ataque y tenías quince años ahí? (‘defender la revolución comandante’, contestó).

Fue herida de muerte en el combate. Una niña de quince años. Y perdió su brazo, pero no perdió su alma, no perdió su conciencia. No perdió su espíritu, de lucha y su amor por Nicaragua, no lo perdió.

Cobardes, los que ensañan de esa manera en las familias. No solamente en las familias nicaragüenses, sino en las familias de pueblos dignos como el pueblo cubano que ha sometido a sanciones brutales. Como el hermano pueblo venezolano, hermano Nicolás (Maduro) que son sometidos a sanciones brutales. Donde incluso, se lanzaron, en un intento de asesinato de nuestro hermano Nicolás Maduro. Eso no lo olvidamos. Ahí no había (organizaciones de) derechos humanos que se pronunciaran condenando ese crimen.

Daniel Ortega, presidente de Nicaragua, desconocido por 40 países. / Archivo

Ahí no había Unión Europea condenando ese crimen ¿Por qué? Porque son ellos mismos los criminales. No han perdido su esencia colonialista, sus esencias esclavistas. No se dan cuenta que los pueblos perdieron el temor, perdieron el miedo y hoy luchan y resisten con dignidad.

Aquí están delegados de muchos gobiernos que han sido mencionados, pueblos hermanos, pueblos amigos. Ahí donde los gobiernos europeos y gobiernos ‘yankis’ no mandan delegados, ¡qué mejor expresión! ¡qué mayor orgullo! Tener como representante y delegado del pueblo norteamericano y de los pueblos europeos, a ciudadanos, a hombres y mujeres dignas, que luchan en su país y que luchan en su patria por la verdadera dignidad, por la verdadera independencia de sus propios países. Para que se instale una verdadera democracia en sus propios países.

Qué mejor y que más digno representante puede tener el pueblo norteamericano que Bryan Wilson, que entregó su vida, le lanzaron el tren militar y todo filmado, y le destruyeron las piernas. ¿Dónde estaban los derechos humanos? ¿Dónde están los europeos? ¿Quién condenó ese crimen? El mismo gobierno ‘yanki’ promovía esos crímenes.

Le damos la bienvenida a todos ustedes queridos hermanos, y a un hermano centroamericano presidente de la hermana república de Honduras. Juan Orlando Hernández, que ha tenido el coraje de estar presente el día de hoy, porque se requiere coraje estar presente aquí en Nicaragua, como se tiene coraje defender el derecho internacional Juan Orlando.

Cuando lo hemos hecho recientemente y firmamos aquí el tratado, que no es más que el cumplimiento de una sentencia de la Corte Internacional de Justicia de la Haya, que con relació0n con el Golfo de Fonseca y de las limitaciones marítimas y las salidas al mar, que compartimos con Honduras, Nicaragua y El Salvador.

Daniel Ortega, presidente de Nicaragua y Rosario Murillo, vicepresidenta. / Archivo

La Corte lo que mandó fue, que nos pusiéramos de acuerdo nosotros, que negociáramos nosotros y eso fue lo que hicimos e invitamos a El Salvador que participara, ni siquiera aceptó el acuerdo que habíamos firmado con Nicaragua para desarrollar el Golfo de Fonseca en una zona de paz, en una zona económica, en una zona de libre comercio; porque es un tesoro que tenemos aquí para sacar de la pobreza a nuestros pueblos. Sobre todo, a los pueblos que están en la rivera, pero El Salvador no quiso, no el pueblo salvadoreño sino las autoridades salvadoreñas, no quisieron.

Aquí, firmamos, ese tratado. Ese tratado ya lo aprobamos en la Asamblea Nacional. Ese tratado ya lo aprobó la Asamblea Nacional Gustavo (Porras). Solo falta que lo apruebe la Asamblea Nacional de Honduras. Eso nos da paz, seguridad y estabilidad. Y tenemos las puertas abiertas, para que el pueblo salvadoreño se incorpore a conversar con nosotros y le podemos explicar sobre qué bases jurídicas legales, partiendo del fallo de la corte, es que llegamos a ese acuerdo.

Y los vamos a escuchar, estamos dispuesto a escucharlos, a tomar en cuenta sus inquietudes, si tiene inquietudes. Si tiene razonamiento jurídico fuerte, que nos convenza. Y contravengan lo que hemos hecho, porque aquí lo que hemos hecho es cumplir con lo que manda la corte internacional de justicia. Eso nos da paz y nos da estabilidad allá en el Golfo.

Mientras los otros países, que no somos potencias, que no nos jactamos de ser los dueños de la justicia en el mundo para andar juzgando por todos lados. Sobre la democracia, sobre los derechos humanos, la Corte Internacional de Justicia también, cuando Nicaragua recurrió, en medio de la guerra, donde murieron más de cincuenta mil nicaragüenses, donde Brenda perdió su brazo y miles de hermanos nicaragüenses quedaron mutilados, ciegos, fuimos a la Corte Internacional de Justicia.

Daniel Ortega, presidente de Nicaragua, desconocido por 40 países. / Archivo

Ahí denunciamos al Gobierno de Estados Unidos, ahí la Corte, dio un fallo histórico, sin precedente, porque nadie se lo esperaba, falló condenando al Gobierno de los Estados Unidos por los actos terroristas en contra del pueblo nicaragüense, por la destrucción provocada en este país dirigida por las agencias de inteligencias de Estados Unidos bajo el entrenamiento de las fuerzas norteamericanas y el fallo de la corte es un fallo que sigue vigente.

Yo le digo al presidente (de Estados Unidos) (Joe) Biden, que recuerde cuando él, como vicepresidente de Barack Obama en la reunió que tuvimos de la Cumbre de las Américas.

Ahí le dije con toda claridad al presidente Obama que tenía que cumplir con lo que manda la ley, ellos que dicen ser respetuosos de la ley. Tiene una oportunidad el presidente Biden en estos momentos, de hacer un giro histórico, valiente, donde indemnice al pueblo nicaragüenses. No estamos pidiendo limosna, estamos pidiendo justicia.

Que cesen el bloqueo contra la hermana república de Cuba. Tiene elemento y argumentos más que suficiente para defender el fin del bloqueo. Porque el noventa por ciento y a veces más, de los países de la Organización de Naciones Unidas, todos los años estamos votando, que se suspenda el bloqueo.

Si se tiene algún respeto por la democracia, cuando la inmensa mayoría de los pueblos están diciendo que cese el bloqueo. Pues, que acate el Gobierno ‘Yankee’ si tiene una pizca de respeto por el derecho internacional y que cese el bloque en contra de Cuba. Y que cese el bloque en contra de la hermana república bolivariana de Venezuela. Un bloqueo brutal, criminal, donde los persiguen, los encausan, les inventan crímenes, simplemente buscan como garantizar los alimentos de las familias venezolanas.

Daniel Ortega, presidente de Nicaragua, desconocido por 40 países. / Archivo

¿Que es lo que estaba haciendo, ese hermano, que está delegado por Venezuela en la Comisión de Dialogo en México? Alex Saab ¿Qué es lo que estaba haciendo? Simplemente venía organizando y desarrollando tareas humanitarias para garantizar los paquetes de comida, para las familias venezolanas y por eso, lo han perseguido, y por eso, lo tienen ahora encarcelado.

Por ir a decir y hacer este llamado al Gobierno de los Estados Unidos, es realmente, algo que no tiene posibilidad alguna de que sea entendido porque, más allá de las buenas intenciones de algunos presidentes, en medio de un sistema, que es el sistema más perverso que existe en la humanidad, cuando lanzan una de cal, lanzan una de arena.

Obama con Cuba. Obama, de repente tomó decisiones que sorprendieron al mundo, pero mientras tomaba esas decisiones que sorprendía al mundo. Luego todo aquello fue un castillo de naipes que se derrumbó rápidamente. Y ahora que está el vicepresidente, que era de Obama como presidente, que incluso se había comprometido con retomar la apertura, los acuerdos que había tomado Estados Unidos con Cuba. Más bien está recrudeciendo, endureciendo. Lo mismo pasa con los inmigrantes.

¡Cuánto que juro que iban a parar la persecución contra los inmigrantes! Ahora se multiplican los crímenes contra los inmigrantes, las desapariciones de los inmigrantes. Esto tendrá que cambiar en los Estados Unidos, no hay mal que pueda ser eterno.

En los Estados Unidos está la crisis, porque, imagínense, porque unos cuantos miles de norteamericanos que señalaban que le habían robado las elecciones al anterior presidente se fueron al Congreso a protestar. Llevaban unas cuatro armas, como resultados de ese asalto al congreso dejó cinco o seis muertos. Hubo una situación, por ser en los Estados Unidos se volvió trascendencia a nivel internacional.

Daniel Ortega, presidente de Nicaragua, desconocido por 40 países. / Archivo

Tienen en la cárcel a setecientos norteamericanos, por eso, por haber ido a protestar en el Congreso. Podemos decir que son presos políticos, sí son presos políticos ¿Qué esperan para poner en libertad a esos presos políticos? Son setecientos presos políticos, ahí están, duros contra ellos. Mientras, por otro lado, lanzan actividades terroristas, la organizan contra pueblos hermanos como la república bolivariana de Venezuela, donde, no hubo seis muertos.

Ahí hubo centenares de muertos, en la Guarimba, famoso. Tenían trancadas las ciudades, intentos de golpes de Estados que provocan más muertos. ¿Cuántos muertos han provocado los actos de terrorismo que provocan en Venezuela?

¿Cómo habrían reaccionado los ‘yankis’ si se le dieran actos de terrorismo que enfrentamos en abril de 2018? Para ellos no son actos de terrorismo. Para ellos simplemente, era el gobierno que estaba violando los derechos humanos de unos humildes ciudadanos que asesinaron más de cuarenta policías. Y asesinaron a más de un centenar, casi dos centenares de ciudadanos y que tuvieron paralizado el país durante varios meses.

Para ellos, eso no es terrorismo porque ellos lo organizan. Más bien es lucha por la democracia, es lucha por los derechos humanos cuando en los Estados Unidos la población de origen africano, los afroamericanos, protestan por los crímenes que se cometen.

Ahí los persiguen de forma brutal y los asesinan de forma brutal. Se ven la toma cuando lo están torturando, cuando lo están asesinando. Luego o no los meten presos o si los meten preso y van a los juzgados, los ponen en libertad. Una sociedad que está en estado de des quebramiento de los valores.

Daniel Ortega, presidente de Nicaragua, desconocido por 40 países. / Archivo

Ellos mismo dice que esto que se le acusa de fraude electoral, que están ahí los enfrentamientos, denuncias, los reclamos y las movilizaciones. Ellos dicen que Estados Unidos no es lo mismo, y no es el mismo porque todo esto indica porque no pueden seguir engañando al pueblo norteamericano.

Nosotros los nicaragüenses no somos enemigos de los Estados Unidos. Ni Venezuela, ni Cuba. Cuando se organiza el ALBA bajo la conducción Fidel (Castro), comandante Hugo Chávez, no para promover actos de terrorismo. Sino para llevar bienestar, desarrollo capacidades para poder vencer la pobreza en los países latinoamericanos y caribeños. Nunca se pensó el ALBA para realizar actividades conspirativas contra Estados Unidos, incluso. Venezuela en un acto de nobleza, dándole energía a la gente pobre a Estados Unidos.

A empresas que son venezolanas y que actualmente se la están robando en Estados Unidos para que en el tiempo de invierno no muriesen de frío. Se parece a cuando Darío viajó a Nueva York, se sigue presentando.

Hay gente que muere de frío, más en estas fechas, bajo los puentes, buscando calor alrededor de las hogueras. Darío lo decía, hablando de las casas de cincuenta pisos. Muchas cosas bonitas, majestuosas, riqueza. Decía Darío, por otro lado ¡Dios mío! Están los que mueren de frío y lo más triste, los que mueren de dolor, dolor, dolor… Lo dijo Darío, porque lo vio, lo sintió, tenía una sensibilidad enorme. Tendrán que cambiar los Estados Unidos, aquí en nuestra América, hemos venido cambiando. Cada vez hay mas dignidad, más sentido de defensa de la autodefensa.

Daniel Ortega, presidente de Nicaragua, desconocido por 40 países. / Archivo

Logramos encontrarnos por primera vez en la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños.

Ahí estamos, que es una punta de lanza para combatir la pobreza. Que es el sueño de poder encontrarnos y poder reunirnos con algunas excepciones, poder reunirnos y plantearnos proyectos comunes. Pero bueno, aunque estemos de desacuerdo en algunos puntos. En la CELAC se logró abrir ese espacio, y sabemos que ahí se manifiestan posiciones de posiciones.

Muchos se hablan de los derechos humanos, nosotros lo hemos dicho, precisamente porque somos defensores de los derechos humanos. Lo primero que hizo la revolución, al triunfo, llevarle la alfabetización a los niños, a los adultos que estaban en el analfabetismo.

Una persona que se encuentra en el analfabetismo se encuentra totalmente sometida a condiciones que no le permiten avanzar más allá para poder trabajar, y luego. Entregarle viviendas a la población, entregarles tierras a los campesinos, salud, tan importante la salud. Somos uno de los Gobiernos que más han trabajado para atender a la población. Aun, antes de esta pandemia.

Daniel Ortega, presidente de Nicaragua, desconocido por 40 países. / Archivo

Hablando de la pandemia, cuanto agradecemos, los envíos que hemos recibidos de vacunas de diferentes partes del mundo. Los hermanos de la delegación de la republica popular china. Y nos van a enviar más vacunas, sin condición alguna. Nuestras relaciones con China, lo fueron en el pasado. Nosotros iniciamos las relaciones con China en los años ochenta. Abrimos relaciones con ellos, luego, incluso fuimos a visitar China, donde Mao Tse Tung logra dar las pautas para avanzar un grupo económico para combatir la pobreza. Ahí conversamos, pero luego llegó el noventa, en el noventa, tomaron el gobierno los agentes de los yankis, cortaron las relaciones con la republica popular china. Y reanudaron relaciones con una provincia de China, es lo que encontramos en el 2007.

Aquí estamos reestableciendo las relaciones con la República Popular China, que son revoluciones. La revolución sandinista y china son revoluciones con un mismo norte y con un mismo camino, con un mismo destino, que es acabar con la pobreza.

Hoy es una reunión histórica, donde hemos contado con el delegado del presidente de China, que es vicepresidente de la Asamblea Nacional de China.

En esa reunión, hemos firmado varios convenios. Voy a hacerles un resumen de los convenios que firmamos, fíjese, una potencia con un país pequeño como Nicaragua, respetuosa. Es que así son las relaciones de China con los pueblos del mundo. Ellos se relacionan con todo el mundo. Con los pueblos de Asia, de África, de América Latina. Ya con la CELAC (Comunidad de Estados Latinoamericanos y caribeños).

Daniel Ortega, presidente de Nicaragua, desconocido por 40 países. / Archivo

El compañero representante de China, que está aquí con nosotros. Enviado del presidente de China. Ellos llegaron ayer. Llegando llegaron a trabajar y a reunirse. Ellos no vieron nada más. Ellos no vinieron a una visita protocolar, ellos vinieron a trabajar.

Vienen, ese gran pueblo. Esa gran nación, con instrucciones de su presidente, de darle la mano al pueblo nicaragüense. Hoy se firmaron varios acuerdos donde, está el ‘Memorándum de entendimiento entre la República Popular China y el Gobierno de Nicaragua sobre la Cooperación en el marco de la Franja económica de la Ruta y la Seda, y las rutas marítimas de la Seda siglo XXI’ que es la gran ruta que tiene trazada China en el mundo y donde se han inscrito muchos países. El acuerdo también, para ver temas de cooperación, temas que tienen que ver con programas de alimentos agrícolas, agroalimentarios y también programas de viviendas.

Nosotros, nos sentimos contentos, de poderle dar esta noticia el día de hoy al pueblo nicaragüense, que es un pueblo tenas, que es un pueblo luchador. Lógicamente con convenios de cooperación, con acuerdos de comercio, quienes estamos trabajando con la República Popular China.

Es un pueblo que va a multiplicar sus capacidades. Es un pueblo que va a avanzar más rápidamente en la defensa de la vida, en la defensa de los derechos de la familia, que tiene que ver con salud, educación, derecho a una vivienda y que tiene que ver con todas las capacidades que tenemos instaladas aquí, que poco a poco hemos venido desarrollando.

Y que nos han instalado en la región, con un país que, está avanzando en su crecimiento económico, que hay que seguir luchando lógicamente. Nuestra meta es darle continuidad. A la buena marcha que traíamos, hasta abril de 2018. Eso, borrón y cuenta nueva. Y vamos adelante queridos hermanos nicaragüenses, construyendo paz para combatir la pobreza.

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Daniel Ortega, presidente de Nicaragua, desconocido por 40 países. / Archivo

Construyendo paz para que pueda haber carreteras y caminos. Construyendo paz para que las familias nicaragüenses se sientan seguras. Se sientan seguras con sus hijos. Se sientan seguras con su trabajo. Se sientan seguras de tener una vida digna. Ese es nuestro compromiso querido hermanos nicaragüenses. En esto vamos todos, en ese decimos ‘el pueblo presidente’.

Por eso hoy juramentamos y le pido que todos se pongan de pie. Se pongan todos de pie, porque aquí, el presidente es el pueblo. Porque si el presidente es el pueblo tenemos que ir juntos.

Tenemos que ir juntos y vamos a jurar. Vamos a jurar familias nicaragüenses, hermanos nicaragüenses vamos a jurar. Nuestro compromiso es seguir luchando para erradicar la pobreza. Para erradicar el hambre para mejorar las condiciones de vida de todas las familias nicaragüenses. Vamos a seguir luchando con dignidad, defendiendo siempre, defendiendo siempre la patria.

Defendiendo siempre la soberanía. Solamente con soberanía y con dignidad, con conciencia, es que se logra alcanzar las grandes victorias. ¡Qué viva Nicaragua vendida y siempre libre! ¡Qué vivan las familias nicaragüenses! ¡Sandino vive! ¡Patria libre!

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