Tras una historia viene otra

El 08 de febrero de 2021, la casa del Comité de Familiares de Presos Políticos, que aglutina a 200 madres de excarcelados y de presos, ubicada en una zona céntrica de Managua, fue rodeada por la Policía, cuando llegaron 25 madres de presos políticos, para recibir mochilas con útiles escolares destinadas a los vástagos de presos políticos.

Brenda Gutiérrez, Coordinadora del Comité, narró lo ocurrido para este reportaje.

-Ya es casi mediodía se escucha ruido de varios vehículos, es la Policía, otra vez viene a asediarnos, voy a ver afuera, mejor no salgo, son al menos tres patrullas, hay policías con dos perros y veo que unas mujeres policías, como cuatro, se pusieron en el portón de salida.

Hemos pasado horas de pánico con las madres, ellas tienen miedo, pero también se quieren ir, no pueden quedarse, sus familias están preocupadas, la Policía sigue allí enfrente y son las 5 de la tarde.

Vamos ir saliendo en grupos de 4 ó 5, las vamos acompañar allí afuera, hemos llamado unos carros de amigos taxistas para que las lleven a las paradas de buses más céntricas, tenemos listos desde adentro un celular para grabar por cualquier cosa.

Dejen pasar a las madres, no están haciendo nada malo, no llevan armas, vean son las mochilas con cuadernos para sus nietos, por qué les toman fotos, ellas no han cometido delitos, váyanse mejor de aquí, le dijo Brenda a los policías.

A las  ocho de la noche, finalmente salen las últimas cinco madres que quedaban, hasta iban temblando de nervios, estuvimos secuestradas por horas, pero los carros particulares que llamamos por teléfono nos ayudaron, no todos los choferes se arriesgan a venir, cuando saben que hay policías en la mera entrada de la casa, porque les toman fotos a ellos y a los vehículos, además les piden todos sus documentos y les quieren inventar multas, aunque solo vengan rápido a traernos, gracias a Dios no paso a más.

La verdad que, aunque no se llevaron a ninguna madre detenida, lo que pasó hoy, nos hace más fuertes, nos dan más argumentos para denunciar las anomalías que estamos sufriendo, nos da unidad, todas nos sentimos unidas en momentos como estos, nos hace estar más pendiente de lo que está sucediendo.  Terminó contando Brenda.

Inseguridad en Nicaragua

En diciembre pasado la Policía dispuso de 14 mil efectivos con más de 3 mil medios de transporte para el plan de seguridad en ese mes. Sin embargo entre el 31 de diciembre de 2020 y el 01 de enero de 2021, recibieron 222 denuncias por diferentes delitos, según reportó la Policía a medios oficialistas.

En el anuario 2019, el más reciente de la Policía, se informa que recibieron 97 mil 648 denuncias por delitos como homicidio, asesinatos, distintos tipos de robo, violaciones y faltas. Por lo que en diferentes partes tanto en 2019 como en 2020, la ciudadanía fue víctima de la inseguridad, mientras una gran cantidad de policías con sus medios de transporte fueron usados para asediar a las madres en diciembre de 2020.

Los familiares de las y los presos políticos y especialmente las madres, sufren daños psicológicos cuando son asediadas por la policía o por civiles, eso les puede provocar miedo, ansiedad, angustia, el terror de no saber qué va a pasar con sus hijos, incluso esa situación los conduce a replantear sus vidas, explicó la psicóloga Alba Rony.

“Algunas madres o familiares cambian de casa, otras se van del país, aunque eso no resuelva de fondo. Lo importante aquí es mantener la calma, hacer ejercicios de respiración, no caer en el pánico, buscar ayuda profesional”, dice la especialista.

Policía la más denunciada en 2020

El informe anual de la Comisión Permanente de Derechos Humanos CPDH, uno de los organismos independientes que aún sobrevive en el país, registra un total de 1,622 denuncias entre el 01 de enero al 30 de noviembre de 2020, en la cual el 48 % de las denunciantes, es decir cinco de cada diez denuncias son interpuestas por mujeres y la institución más denunciada es la Policía Nacional.

Siete de cada 10 denuncias recibidas en la CPDH fueron en contra de la misma institución, a quien señalan de asedio, amenazas,  persecución y abuso de autoridad, en contra de opositores y familias de presos políticos.

La gran cantidad de violaciones a los derechos humanos de las denunciantes se han registrado en Managua, seguido de los departamentos de  Masaya, Matagalpa y Jinotega, indica el informe del organismo de derechos humanos.

Las madres o cualquier familiar de un preso político, goza de todos sus derechos constitucionales, pero al ser acosados por la Policía y al impedirles realizar sus actividades cotidianas o interferir, les violentan una serie de derechos humanos explica la abogada Eilyn Cruz, de la iniciativa jurídica Acción Penal.

Las madres de los presos políticos no están sujetas a ninguna acción penal en su contra por sus hijos o hijas, por lo cual, se les violenta el derecho a la libertad de expresión, a la libertad de movilización, el derecho a la salud si requiere ser atendida por un médico y a tener paz y seguridad en su casa, señala la abogada.

“A la Policía Nacional no le compete bajo ninguna circunstancia ni con su ley orgánica, ni conforme al Código Procesal Penal ni la Constitución, asediar bajo ninguna circunstancia a ningún familiar de ningún preso político llámese padre, esposo, hijos, o sea ellos no tienen ninguna facultad de estar ni persiguiendo ni asediando, porque estas personas no están siendo sujetas, no tienen ninguna acusación en su contra, ni tienen ninguna medida cautelar a cual ellos le estén dando seguimiento”, explica Cruz.

Consultamos mediante un correo enviado a la Oficina de Relaciones públicas de la Policía Nacional, la posibilidad de una entrevista o que respondieran a las denuncias del asedio a las madres de los presos políticos, pero no contestaron el mensaje del correo.

Qué hacer ante el asedio

El Comité de Familiares de Presos Políticos recomienda a las madres levantar las evidencias del asedio y reportarlo al Comité, lo cual permitirá documentar el caso y levantar la denuncia nacional e internacional, así como la denuncia pública ante los medios de comunicación.

La abogada Cruz sostiene que se puede presentar un Recurso de Exhibición Personal ante los Tribunales por el hecho de que la persona se sienta amenazada. También se puede presentar otra denuncia ante el Ministerio Público en contra de la Policía, por los presuntos delitos de abusos de autoridad en sus funciones o por el incumplimiento en sus deberes.

“Estos delitos están tipificados en el Código Penal y para efectos de documentar un caso se podría interponer una denuncia para ver eventualmente si la Fiscalía investiga, aunque dudamos que en la práctica lo van a realizar, pero sí, queda documentada la omisión de parte del órgano acusador”, insiste la abogada.

Sin embargo, pese a que ella explica la ruta de la legalidad, una parte del poder judicial está integrado en su cúpula por militantes del partido de gobierno. Lo mismo la Policía, cuya actuación ha sido documentada por Estela Rodríguez, Claudia Arana y Martha Ubilla, madres de presos políticos.

Lamentablemente lo que denunciaron las madres de presos políticos, evidencia el patrón de conducta misógina y machista del Estado y la sociedad nicaragüense, señala la feminista Juanita Jiménez.

El hecho de ser mujeres, madres y empobrecidas, las ubica en un patrón de desprecio machista, incluso se observa en el modo de vida, cómo son vistas y tratadas por el Estado y por la misma sociedad  que fomenta conductas agresivas en contra de las mujeres, explicó Jiménez. Agregó la importancia de acompañarlas y denunciar las violaciones a sus derechos humanos.

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