Carlos Mejia Godoy rechaza ley que podría confiscar sus canciones

**Según cantautor, el “binomio criminal ha confiscado la vida de todos aquellos que se oponen a ser parte de su rebaño”.

Redacción IP/Nicaragua

El cantautor nicaragüense Carlos Mejia Godoy, rechazó la iniciativa de ley que declara los documentos, canciones y símbolos del sandinismo patrimonio nacional, aduciendo que es sinónimo de «confiscación y apropiación» de sus canciones, y demás obras de otros autores nacionales.

La bancada sandinista presentó el pasado 4 de febrero una iniciativa de ley en la Asamblea Nacional, que declara los documentos y símbolos históricos del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional (EDSN), que encabezaba el General Augusto C. Sandino, como patrimonio inmaterial y cultural de la nación.

A estas alturas cuando el binomio criminal ha confiscado la vida de de todos aquellos que se oponen a ser parte de su rebaño, no nos sorprende este nuevo atropello a la libertad de creación«, reaccionó el artista a través de un vídeo divulgado en sus redes sociales.

La propuesta se denomina “Iniciativa de Ley que declara la bandera, el himno, el sello, las canciones, los documentos escritos, gráficos y audiovisuales del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional EDSN, como patrimonio cultural de la Nación”.

Además: Carlos Mejía Godoy, desde el exilio: “Es aterrador, criminal, la situación que vive nuestro pueblo”

La iniciativa de ley establece, además que “el Gobierno de la República fomentará a través de sus instituciones y en coordinación con los gobiernos municipales, gobiernos regionales y protagonistas culturales, las acciones de salvaguardar, promoción, difusión, conocimiento, valoración, apropiación y trasmisión a las fuerzas generacionales, de los conocimientos, valores y significados que poseen estos símbolos patrióticos como manifestaciones de nuestra cultura”.

El Ejército Defensor de la Soberanía Nacional (EDSN) fue liberado por el General Augusto C. Sandino entre los años 20 y 30 en Nicaragua, en contra de la intervención territorial de Estados Unidos en el país.

Usan y abusan de sus canciones

El cantautor recordó que, con relación a la obra musical de los Mejía Godoy, el Gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo, sigue “usando y abusando” de sus canciones en los actos partidarios.

“Pues no hay nada nuevo bajo el sol, siguen usando y abusando de nuestras canciones y no solamente las nuestras la del grupo Pancasán, Guardabarranco y de todos aquellos que nos oponemos a ser parte de su orfeón oficialista”, lamentó el compositor nicaragüense.

En un mensaje publicado en sus redes sociales, el cantautor agregó que, el gobierno sandinista “ni siquiera tiene el mínimo decoro de cumplir con el derecho moral de poner los nombres y dar el crédito autoral de nuestras obras”, las cuáles han Sido usadas en eventos políticos dirigidos por el partido del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).

En reiteradas ocasiones, Mejía Godoy denunció que sus canciones revolucionarias han sido usadas sin su consentimiento. Sin embargo, asegura que a estas alturas ya no hay nada que lo sorprenda.

“Pueden apropiarse de más de 500 canciones escritas a lo largo de este medio siglo de labor creativa. Es más, pueden disponer de la última que escribí está mañana, y como Nicaragua es un país subrealista, no nos extraña que vengan leyes para confiscar los ríos, las montañas, el canto de ella pasajeros, en fin hasta el aire que respiramos», expresó.

Y agregó: “Lo que jamás podrán confiscar es esta pasión sin tregua por ver a mi Nicaragua libre y en paz”.

El cantautor se encuentra exiliado en Costa Rica tras el estallido de la rebelión de abril de 2018.

Periodista David Quintana “condenado injustamente” por el delito de calumnias

**  Parte acusadora solicita al juez una condena de 300 días multas para el comunicador

Redacción IP/Nicaragua

David Quintana, director de la plataforma digital Boletín Ecológico, denunció que un juez del Gobierno de Daniel Ortega lo declaró culpable por el delito de calumnias, por el solo hecho de “informar”.

Quintana es el segundo periodista independiente de Nicaragua declarado culpable por calumnias, en una acción penal promovida después de dar cobertura a un hecho noticioso, igual como le ocurrió a la directora de radio La Costeñísima, Kalúa Salazar.

“Es tanta la saña contra mi persona que mis acusadores piden 300 días multas, una impagable suma para mí. ¡Me declaro inocente!” escribió Quintana en sus redes sociales.

Para la periodista Abigaíl Hernández, del Comité Ejecutivo del Comité Ejecutivo de Periodistas y Comunicadores Independientes de Nicaragua (PCIN), los casos de Quintana y Salazar evidencia la continua agresión del Gobierno de Daniel Ortega en contra del gremio que ejerce de forma independiente.

“Consideramos que es una agresión para nuestra organización como tal y para cada hombre y mujer de prensa independiente en el país (…) No es una agresión únicamente para David Quintana”, manifestó Hernández.

Periodistas deben estar en alerta

Para Michelle Polanco, periodista y también miembro de PCIN, la querella en contra de ambos periodistas llama a los hombres y mujeres de prensa a mantenerse en “alerta”.

“Es un serio llamado de atención (…) Mantenemos la alerta que hemos sostenido en la que decimos que ejercer el periodismo independiente e investigativo en el país se está convirtiendo en una carrera de riesgo”, dijo Polanco.

Desde 2018, los periodistas independientes de Nicaragua sufren constantes amenazas para que dejen de ejercer su labor, asedio y robos de sus equipos.

La abogada María Oviedo acompañó en todo el juicio al periodista, David Quintana. Foto cortesía CPDH.

“Me han hallado culpable solo por informar, me condenan por un delito en el cual está claramente establecido que tenía yo derecho de  informar”, manifestó Quintana en una conferencia realizada en la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH) tras conocerse el fallo de culpabilidad.

Culpable por “decir la verdad”

El juez Quinto Local Penal de Managua, José Ernesto Martínez Velázquez, dio lugar a la querella promovida por Nelson Enrique Vásquez Oporta, excamarógrafo del oficialista Canal 8 y su esposa, Junieth Dávila Cruz.

Según acusación, el 17 de junio de 2020 Quintana realizó una transmisión de Facebook en la que dos personas denunciaban el desalojo del que fueron víctimas un día antes por la Policía, tras sostener una disputa con Vásquez Oporta y Dávila Cruz.

“Él sabe que estuve ahí por decir la verdad, había otros colegas periodistas en el mismo lugar, a la misma hora, informando lo mismo que yo informé y solamente se fueron contra mí, porque le molesta a la dictadura, a Daniel Ortega y Rosario Murillo el trabajo que hace Boletín Ecológico”, criticó

Abogada apelará el caso

La abogada, María Oviedo, defensora de la CPDH recordó que el pasado 4 de febrero, impulsó una apelación que buscaba frenar la acusación que fue presentada tardíamente.

En el juicio, según la abogada, la parte acusadora intentó “incorporar pruebas de manera ilegal”.

“Mi representando ha sido condenado injustamente (…) Una vez notificada la sentencia vamos a apelar”, dijo Oviedo.

A Quintana, un periodista crítico al Gobierno de Ortega, que ha denunciado la represión contra las protestas civiles en los últimos tres años, le fue revocado la retención migratoria que se le había impuesto al inicio del proceso.

La cocina callejera sobrevive en Venezuela en medio de crisis y escasez

**Faisuris Álvarez, una emprendedora venezolana, comenta que en un día bueno puede vender mas de 100 empanadas y, a pesar de la cuarentena radical, mantiene abierto su negocio.

Por Voz de América

Rodeada de calderos, aceite, harina de maíz y pescado, Faisuris Álvarez amasa y combina sabores venezolanos, en el pequeño mesón de su kiosco de empanadas en una playa de La Guaira, una zona costera situada a poco más de una hora viajando en automóvil desde Caracas.

Con el olor del mar entrando y saliendo de su punto de venta, va armando cada empanada que vende a los que hasta allí llegan.

“Yo estoy aquí para cumplir todo lo que el cliente desee comer en ese momento”, dice orgullosa.

Este día el cielo está completamente azul y despejado, perfecto para un día de playa.

Pero su kiosco y otros negocios que colindan con el suyo, -todos ubicados en una especie de galería de concreto que se alza entre la carretera y la arena-, están vacíos. Es día de confinamiento “radical”, un método impuesto por el gobierno de Venezuela en el que se restringe la actividad comercial por una semana y se flexibiliza en la siguiente y que es parte del plan para poner freno a la pandemia del coronavirus.

El país sudamericano hasta este domingo había superado los 130.000 contagios por COVID-19 y las muertes ascienden a 1.233, según cifras oficiales. Datos cuestionados por oenegés que siguen el tema.

 Álvarez dijo que los turistas llegan en grupos a playas como las ubicadas en La Guaira, procedentes desde Caracas.

“Un día de movimiento bueno podría vender más de 100, 200 empanadas”, calcula  Álvarez, de 33 años, y de ellos ocho dedicados a cocinar y vender en puntos de ventas a la orilla de la playa, a donde llegan los turistas.

Tiene clientes fijos, quienes a través de mensajes de texto le hacen pedidos con anticipación.

Durante la visita de la Voz de América al negocio de Álvarez, solo tres familias -unas nueve personas en total- se acercaron a consumir en su kiosco llamado el Eisimar, que no cierra, aunque en la semana esté estipulado el cierre «radical».

“Aunque sea una sola empanada que me vengan a consumir, eso a mí me enorgullece porque estamos viendo el vehículo del cliente en este lugar, sabiendo que hay escasez de gasolina”, dice esta carismática mujer mientras camina entre el mesón donde prepara las deliciosas empanadas y el fogón con el caldero de aceite donde las fríe.

“En los tres años que yo tengo trabajando aquí no he visto un turista extranjero, nunca jamás he visto a un gringo como decimos nosotros, la mayoría de quienes vienen son de Caracas”, explica, para exponer la inseguridad crónica que padece la nación del gobierno socialista, que a su juicio está espantando a los visitantes.

La empanada resiste todo, incluso la crisis

La crisis que describe esta emprendedora venezolana es similar a la que padece todo Venezuela, y que incluye fallas en el suministro de servicios básicos como agua, electricidad, gas doméstico y gasolina, sumado al alto costo de la vida.

«Ay, se me está acabando el gas, Dios mío», murmura mientras continúa moviéndose de un lado al otro.

Recuerda entonces que el abastecimiento de gas doméstico es crítico desde hace varios meses, lo que ha disparado los precios en el mercado negro.

“Es una cruel realidad”, dice con preocupación Faisuris, seria. “Nos vemos en la obligación de pagar una bombona de gas (doméstico) en unos $12 dólares y lo hacemos para poder atender a nuestra clientela, el gas es una sola matraca (corrupción)”, lamenta.

“El otro principal problema es el abuso de los policías me han venido a pedir colaboraciones infinidades de veces para dejarme trabajar”, comenta.

“Somos trabajadores que estamos buscando la manera de sobrevivir en medio de una situación: pandemia país y pandemia política”.

Un dólar, una empanada

El salario mínimo mensual que recibe un trabajador es igual al valor de una empanada: un dólar estadounidense.

La empanada frita es la reina de las comidas callejeras en la costa: se prepara mezclando harina de maíz precocida – la misma que se usa para la arepa -, agua y sal. Se rellenan con varios tipos de rellenos: “de cazón, guacuco (almejas), camarones, carne mechada, plátano con queso, caraotas (frijoles),” enumera Álvarez hasta llegar a 20 tipos.

El sonido “crujiente” que se desprende de sumergir la masa en aceite se mezcla con una música de merengue que suena al fondo, procedente de un equipo de música que sirve a unos cuatro locales vecinos al de esta emprendedora.

Nicaragua: analistas destacan mayor aislamiento del gobierno de Ortega

Voz de América

MANAGUA – La comunidad internacional continúa cercando al presidente Daniel Ortega para que permita una salida a la crisis social que vive Nicaragua desde 2018 y encare un proceso electoral imparcial y democrático.

Declaraciones públicas del gobierno de Estados Unidos y la oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos han puesto nuevamente el tema en consideración.

Defensores de los derechos humanos en Nicaragua resaltaron que se trata de recordar nuevamente que el gobierno ha incumplido las 14 recomendaciones emitidas por este organismo de la ONU y a ello se añaden recientes declaraciones del Departamento de Estado de Estados Unidos instando Daniel Ortega a cambiar el rumbo por el que lleva al país.

La presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, Vilma Núñez, dijo a la Voz de América que ambas declaraciones muestran el creciente aislamiento del gobierno sandinista ante la comunidad internacional.

“Todo apunta en la misma línea. Se le está cerrando el cerco a Daniel Ortega. Ya es un gobierno aislado, un gobierno sin credibilidad. Yo pienso que si tuviera dos dedos de frente él debería aprovechar esta oportunidad, no solamente es una presión sino también una oportunidad que se presenta, pero él no lo va a hacer, ni soñando”, declaró Núñez.

Por su parte, el analista Bosco Matamoros considera que Ortega colocó a Nicaragua en la línea de “colisión” con Estados Unidos y la Unión Europea por arremeter contra las organizaciones de la sociedad civil a través de la denominada Ley de Agentes Extranjeros, también conocida como “Ley Putin”̈.

BOSCO MATAMOROS ANALISTA POLITICO
El analista político nicaragüense Bosco Matamoros dijo a la VOA que el gobierno de Daniel Ortega sufre de «un aislamiento total». Foto/ Daliana Ocaña, VOA.

“No caben en el mundo del siglo XXI, se necesitan resultados, se necesita respetar la ley, se necesitan respetar los acuerdos internacionales y parece que el gobierno del presidente Ortega no se ha dado cuenta de eso”, dijo Matamoros.

“Necesitamos estar en el mundo democrático. Nosotros no somos un producto al estilo Corea del Norte”, agregó.

También las declaraciones del gobierno de Estados Unidos disiparon las dudas y esperanzas de la cúpula del poder en Nicaragua de que la nueva administración del presidente Joe Biden aliviaría las presiones.

Dennis Martínez se incorpora a la Comisión de Buena Voluntad

  • La Comisión de Buena Voluntad fue creada por Carlos Tünnermann y Fabio Gadea Mantilla para promover la unidad de las fuerzas opositoras de cara a las elecciones de noviembre 2021.

Redacción/ IPNicaragua

El reconocido beisbolista nicaragüense, Dennis Martínez se incorporó a la Comisión de Buena Voluntad, creada por Carlos Tünnermann y Fabio Gadea Mantilla, para promover la unión de las fuerzas opositoras, de cara a las elecciones generales de este año.

«La Comisión de Buena Voluntad tiene el beneplácito de informar que el señor Dennis Martínez, deportista de reconoces trayectoria, se incorpora activamente junto a Carlos Tünnermann y Fabio Gadea como voceros de esta comisión», manifiesta el boletín información de la Comisión emitido este martes.

Reuniones con sectores y líderes opositores

La Comisión de Buena Voluntad también informó que ha sostenido reuniones con cinco líderes que aspiran o son reconocidos como posibles aspirantes a la candidatura presidencial, en representación de la oposición al gobierno de Daniel Ortega: Cristiana Chamorro, Miguel Mora, Medardo Mairena, José Antonio Peraza y Juan Sebastián Chamorro.

Según los voceros de esta comisión ha identificado en las palabra de estos líderes «la disposición de poder suscribir un acuerdo público después de consensuado el mecanismo en el que se exprese el reconocimiento del mismo y el respaldo a la candidata o candidato único que de él surja».

Además dieron a conocer que se reunieron con la Coalición Nacional por ser esta la primera organización que respondiera a su llamado (de Unidad) y solicitará agendar dicho encuentro. «La Coalición Nacional ha solicitado los buenos oficios de la Comisión de Buena Voluntad para gestionar el acercamiento con el bloque de la Alianza Ciudadana, e iniciar un diálogo entre ambas organizaciones para encontrar los caminos que Unan a todas las fuerzas opositoras del país», manifiesta el escrito.

Revelan que, tanto las personas aspirantes a la candidatura presidencial, como la Coalición Nacional, reconoce la unión de la oposición democrática como condición necesaria para recobrar el estado de derechos, institucionalidad democrática e igualdad de oportunidades para la ciudadanía nicaragüense.

El boletín señala que «la Alianza Cívica ha expresado su agradecimiento por el trabajo de la Comisión de Buena Voluntad, quedando pendiente la disponibilidad de definir el momento para reunirse con la Comisión».

En la presente semana la Comisión de Buena Voluntad se reunirá con los aspirantes a la presidencia Félix Maradiaga y George Henríquez precandidatos que ha expresado su disposición de reunirse, así como con organizaciones y especialistas que contribuirán a la misión de unir los bigotes dispersos en un solo bloque democrático.

Ortega se aísla de la comunidad internacional con aprobación de leyes represivas, afirma Estados Unidos

Lester Arcia / IP Nicaragua

El Departamento de Estado de los Estados Unidos señaló que las leyes aprobadas recientemente por la Asamblea Nacional en Nicaragua, aislará al Gobierno de Daniel Ortega de la comunidad internacional.

En un comunicado publicado este lunes en su sitio web oficial, el Estados Unidos, también repudió la creciente ola represiva desatada contra la oposición en Nicaragua.

El pronunciamiento del Departamento de Estado rechazó las consecuencias provocadas a las organizaciones civiles por la llamada Ley de Regulación de Agentes Extranjeros.

“Estos desarrollos asfixian aún más a la sociedad civil nicaragüense y alejan al país de las elecciones libres y justas de noviembre. Ortega está conduciendo a Nicaragua hacia la dictadura”, puntualizó Estados Unidos.

Esas acciones con leyes conjuntas “aislará aún más a su régimen de la comunidad global”, subraya el Departamento de Estado.
EEUU advierte de “creciente represión”

Por otro lado, el comunicado afirma que el Gobierno de los Estados Unidos “está profundamente preocupado por la creciente represión del gobierno del presidente Daniel Ortega en Nicaragua”.

Agregan que la administración del reciente presidente electo Joe Biden “está comprometida a apoyar al pueblo nicaragüense y su demanda de democracia”.

Estados Unidos en reiteradas ocasiones ha denunciado a Ortega como violador de derechos humanos.

“Estamos enfocados en empoderar a la sociedad civil y mejorar el respeto por los derechos humanos. Instamos al presidente Ortega a que cambie de rumbo ahora”, reiteran.

La semana pasada, varias organizaciones entre ellas el capítulo de Nicaragua de PEN Internacional y la Fundación Violeta Barrios de Chamorro (FVBCH), se vieron forzadas a cerrar operaciones porque declinaron registrarse ante el Ministerio de Gobernación como agentes extranjeros.

El anuncio de la FVBCH fue hecho un día después que la poeta y escritora, Gioconda Belli también anunció el cese de operación de PEN Nicaragua, porque ninguno de los miembros de la organización “se considera agente extranjero”.

A través de esta Ley, el Gobierno de Nicaragua le otorga al Ministerio de Gobernación (Migob) las facultades para intervenir fondos y hasta suspender personerías jurídicas a organizaciones y asociaciones que reciban financiamiento del extranjero, y que no registren a sus donantes como lo establece la nueva Ley de Regulación de Agentes Extranjeros, Ley No. 1040.

La Oficina de la Alta Comisionada de Derechos Humanos (OACNUDH), reiteró su petición de visitar el país antes de la presentación de un nuevo informe en el 46 periodo de sesiones del Consejo de Derechos Humanos.

OACNUDH confirma que Nicaragua vive constante retroceso en materia de derechos humanos

**Alta Comisionada de Derechos Humanos (OACNUDH), reitera petición de que un equipo de su oficina visite el país.

Redacción IP Nicaragua

A poco menos de cumplirse tres años del inicio de la crisis sociopolítica, Nicaragua muestra un grave “retroceso” en materia de derechos humanos, por lo que la Oficina de la Alta Comisionada de Derechos Humanos (OACNUDH), reiteró su petición de visitar el país antes de la presentación de un nuevo informe en el 46 periodo de sesiones del Consejo de Derechos Humanos.

La autorización de una misión de su Oficina antes de la presentación de un nuevo informe exhaustivo al Consejo de Derechos Humanos en su 46º período de sesiones, constituiría una señal positiva y alentadora”, reitera la Oficina en su más reciente boletín que aborda la situación de Nicaragua.

Entre el 22 de febrero y el 23 de marzo, la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, tiene previsto presentar un informe sobre la situación de Nicaragua en una sesión que se celebrará en Ginebra, Suiza.

El boletín emitido este 8 de febrero por la OANCNUDH, que ofrece un panorama del estado de cumplimiento de las 14 recomendaciones incluidas en informe de 2019, señala que el Gobierno de Daniel Ortega  “ha implementado pocas medidas sin mostrar, lamentablemente, avances notables hasta el momento”.

Alberto Brunori, representante regional de la Oficina Regional de la OACNUDH para América Central y República Dominicana, en un artículo de opinión publicado por el diario The Washington Post, afirma que el panorama en el país “no es alentador”, debido a que “el nivel de cumplimiento de esas recomendaciones por parte de las autoridades nicaragüenses ha sido deficiente”.

“No hay camino posible, ni futuro para las y los nicaragüenses, fuera de los derechos humanos, y menos aún si estos se siguen violando”, reiteró Brunori.

Leyes represivas

De igual manera, el boletín emitido por esta Oficina reiteró su preocupación por el combo de leyes aprobadas por en la Asamblea Nacional a partir del último trimestre de 2020.

La Asamblea Nacional, donde el partido gobernante tiene una gran mayoría parlamentaria, aprobó tres leyes, sobre agentes extranjeros, ciberdelitos y defensa de los derechos del pueblo.

“Estas leyes pueden afectar aún más los derechos a la libertad de expresión, de asociación y de participación política, y pueden tener un impacto negativo en particular en el período preelectoral”, reitera la OACNUDH.

La Oficina también está preocupada por la reforma constitucional adoptada en enero de 2021, que incrementa la duración de la pena por “crímenes de odio” de 30 años a cadena perpetua, pues “existe el riesgo de que esta disposición pueda ser utilizada para perseguir selectivamente a las voces disidentes”.

La última, cuando ya se había terminado el boletín, fue la aprobación de una reforma del Código Procesal Penal que permite ampliar de 48 horas hasta 90 días la detención de una persona, sin ninguna acusación.

“OACNUDH ofreció asistencia técnica al Gobierno y al Órgano Legislativo para promover la alineación de estas leyes con las normas y estándares internacionales de derechos humanos, pero no recibió respuesta”, señala el boletín.

Pocos avances

Según la OACNUDH, la crisis sociopolítica que afecta a Nicaragua desde abril de 2018 se vio agravada por la devastación causada por los huracanes en noviembre de 2020 y los efectos negativos de la pandemia la covid-19.

De acuerdo al documento, en Nicaragua persisten las violaciones frecuentes a los derechos a la libertad personal, de expresión, de reunión pacífica, y de asociación, y de participación.

El Gobierno de Daniel Ortega implementó algunas medidas como la liberación de algunos presos políticos, pero esos avances no son suficientes para cumplir a cabalidad las 14 recomendaciones, tomando en cuenta que se niega a restablecer el diálogo y brindar garantías para el ejercicio del derecho de reunión pacífica y de las libertades de expresión y asociación.

La Oficina de la Alta Comisionada, también recordó que urge la pronta aplicación de las reformas electorales e institucionales destinadas a garantizar elecciones justas y transparentes.

Réquiem para el mono araña en la Isla de Ometepe

El primate que, probablemente llegó con los primeros pobladores que habitaron la isla, por diversas razones ha desaparecido.

Orlando Valenzuela/ IP Nicaragua

El mono araña, ese simpático mamífero que salta de un árbol a otro y se agarra tanto de sus extremidades superiores como de la cola, es solo historia en la Isla de Ometepe.

Desde hace varias décadas no se le ha visto en ninguno de los bosques que rodean los dos volcanes de la isla, el Concepción y el Maderas.

El mono araña (Ateles geoffroyi) en estado silvestre data de 1883, cuando el biólogo sueco Carl Bovallius, colectó para la universidad de Upsala de Suecia (IUUS) nueve especies de mamíferos, describió y hasta dibujó en detalles a uno de los monos araña que miró entre un tropel de estos mamíferos, que estaban robando huevos de unos nidos.

Desde entonces nadie más lo ha reportado en estado silvestre, por lo que se considera actualmente extinto.

“En la Isla de Ometepe, en realidad es parte de una extinción masiva que sufrió la especie en la primera mitad del siglo XX en casi toda la región del Pacífico de Nicaragua”, manifestó Arnulfo Medina Fitoria, investigador y autor del “Libro Rojo de los Mamíferos de Nicaragua” al ser consultado sobre el tema.

Basado en las notas de campo del 20 de junio de 1956 escritas por Albert A. Alcorn de la Universidad de Kansas, esta especie era común solo tres años antes en esta zona, cuando era usual verlos incluso cerca de Managua, por lo que “sugiere la posibilidad que esta especie no se haya recuperado de la epidemia de fiebre amarilla que se extendió por América Central a principios de 1950 y que diezmó las poblaciones del Pacífico, al causar la muerte de casi todos los individuos (Genoways y Timm, 2005)”, recordó Medina Fitoria.

Por el lado del Cosigüina

Según Medina Fitoria, en la actualidad el mono araña (Ateles geoffroyi), se encuentra en la Región del Pacífico, específicamente en los extremos del volcán Cosigüina en Chinandega; en San Juan del Sur, municipio de Rivas, y posiblemente en el San Cristóbal, aunque nunca lo ha visto ahí, afirmó.

El investigador nicaragüense, aclaró que en su investigación “Los Mamíferos de la Isla de Ometepe”, publicada en la revista mexicana  de Mastozoología , lo que afirma es que, después de Bovallius nadie más ha reportado esta especie de manera silvestre.

A Bovallius, según Medina Fitoria, lo único que le consta es que ya no hay monos araña en la isla. “Infiero que actualmente está extinta, y sugiero que dicha extinción debió ocurrir en la primera mitad del siglo XX por razones desconocidas, aunque acciones antropogénicas, como la cacería de autoconsumo pudo ser una causa, lo cual según Bovallius (1977) era muy común en la dieta de los isleños, principalmente por la población indígena”, refirió Medina Fitoria.

El mono araña desde hace muchos años que no se le ve en la Isla de Ometepe. Foto Orlando Valenzuela.

El deterioro del medio ambiente

El científico y ambientalista, Jaime Incer Barquero, asegura que el problema es que se trata de un ecosistema dentro de una isla, donde rápido se pierde la fauna, porque los bosques allí son usados para leña, o para cultivos que se expanden como el tabaco, o para otra cosa.

“Llega un momento, en que  al perderse el hábitat, que es el bosque,  entonces muere  todo lo asociado, el bosque y los animales están asociados, se necesitan mutuamente para  dispersar semillas,  para albergar  animales etcétera”, indicó Barquero.

El científico cuestionó que, en la Isla de Ometepe hay muchas áreas forestales para cultivo al pie de los volcanes y esto disminuye la biodiversidad que hay en la zona.

“Las islas son las que más sufren porque los animales, fuera de las aves, no tienen contacto con el resto de tierra firme. Son especies que no pueden viajar a otro lado, como la fauna mamífera, porque su medio de transportación requiere territorio firme, no agua como la que rodea la isla”, explicó el ambientalista.

Barquero recordó la tragedia ecológica que padece Nicaragua por el avance de la frontera agrícola.

“Por todos lados en Nicaragua estamos perdiendo la flora y la fauna, porque avanza la frontera agrícola, la palma africana, se invaden las reservas de Bosawás e Indio Maíz, se están desforestando todos los pinos de Nueva Segovia”, afirmó.

Lo anterior, según el ambientalista, trae graves consecuencias para el bosque y los seres vivos que ahí habitan, por ende, también al hombre.

“Se secan los ríos, vienen inviernos fuertes con correntadas que bajan, porque no se infiltran, porque no hay un freno como es el bosque y en verano tenemos lo contrario, no hay agua porque los ríos se secaron, porque la producción de agua depende de los bosques de altura que condensan la humedad, la filtran y la sacan en  quebraditas,  y como decimos, sin bosque no hay agua y sin agua no hay vida”, advirtió el científico nicaragüense.

Pobreza y desigualdad limitan la educación en el campo

  • En las escuelas rurales de Nicaragua ha disminuido la presencia de niñas. La población escolar rural sufre las consecuencias de la falta de equidad del sistema educativo que se expresa en la escasez de recursos.

Lester Arcia y Nelson Rodríguez

Alejandro, un niño de 12 años de la comunidad Sontole, camina dos kilómetros cada día para llegar a la escuela Andrés Castro, donde cursa el sexto grado de primaria, y se muestra dispuesto a continuar a pesar de las dificultades económicas de su familia.

“Quiero seguir estudiando para ser alguien en la vida. No me importa caminar, si llueve me pongo botas y vengo”, expresa Alejandro con un tono decisivo.

Johana, una niña de 11 años que también vive en Sontole y sueña con ser enfermera para ayudar a los habitantes de su comunidad, asiste a la misma escuela de Alejandro y se niega a desertar como les ha ocurrido a otros estudiantes.

“La carrera que quiero estudiar es enfermería, para ser alguien grande en la vida. Mis padres me motivan a que siempre siga estudiando, para alcanzar mis metas”, afirma Johana.

En Sontole, según el relato de estos menores, muchos niños y niñas han abandonado la escuela para dedicarse a labores del campo o domésticas, en apoyo de sus familias.

Las condiciones de la escuela son limitadas, es un espacio pequeño con solo dos salones en los que niños de diferentes grados reciben clases juntos.

El maestro Duilio Mendieta, quien ha enseñado en el colegio Andrés Castro durante siete años, comenta que las dificultades económicas y los embarazos a temprana edad son los factores que más impiden a los adolescentes seguir estudiando.

“Algunos llegan a alcanzar solo sexto grado, por los mismos problemas económicos”, relata Mendieta.

Ir a la escuela de Secundaria es más complicado por la distancia de cinco kilómetros entre Sonsole y la ciudad de Diriamba, Carazo. “El camino es muy malo, algunos se arriesgan a ir y también, por el trecho que hay, existe vandalismo; los esperan en el camino y les roban la mochila, el teléfono y las cosas de valor, han sido violentados. Entonces, muchos se quedan en la comunidad, por el temor a eso y, más que todo, se dedican a la agricultura”, explica.

Nicole Saraí, del cuarto grado y alumna del profesor Mendieta, dice sentir tristeza por esos niños que han descontinuado los estudios. “No pueden estar aquí, están trabajando y con ese deseo de venir a la escuela”, lamenta.

Alejandro cuenta que en su familia también hay necesidades económicas y él intenta ayudar con trabajo, pero sus padres insisten en que continúe en la escuela, porque desean que tenga un futuro mejor que el de ellos.

Cuando los padres carecen de posibilidades económicas para mandar a los hijos a cursar la educación secundaria en la ciudad, los muchachos “van a trabajar y se sienten satisfecho al tener dinero en la mano, es más atractivo para ellos solucionar sus problemas inmediatos”, dice el maestro Mendieta.

Otro de los problemas en Nicaragua es que los salarios para los docentes son los más bajos a nivel centroamericano.

En 2018, la tabla de salarios del Ministerio de Educación (Mined) para la docencia fue de C$8,500 córdobas mensuales para los maestros de educación inicial o preescolar, para los de educación especial y multigrado C$8,600; C$8,300 para los maestros de primaria y C$9,000 córdobas mensuales para los docentes de educación media o secundaria.

Buscan soluciones

Margine Juárez, madre de una niña que cursa el quinto grado de primaria en la escuela de la comunidad San Ramón, en El Sauce, León, tiene planeado para este 2021 reparar una bicicleta para que su niña recorra los más de tres kilómetros de distancia hasta la escuela.

“No tengo con qué pagar una motito, entonces, voy a ver cómo hago para que ella vaya a la escuela; me da pesar que no vaya por eso. Aquí, mi marido y yo nos la rebuscamos, lo hacemos para que no le pase lo de nosotros que no pasamos a la secundaria”, reflexiona Margine.

Esta madre confiesa que casi nunca compra uniforme nuevo, ni mochila, porque otras personas de la comunidad le obsequian ropa que utilizaron otras niñas y quedaron en buen estado.

En Nicaragua no todos los niños y niñas  tienen iguales condiciones para recibir educación adecuada / Foto: Lester Arcia

“Es duro, a veces solo tenemos para comer, la vida en el campo no es fácil. Hay muchos chavalos que han querido estudiar, pero no van porque se dedican a ayudarle a los padres”, admite.

En las escuelas rurales de Nicaragua ha disminuido la presencia de niñas. “Es un fenómeno que se está dando, aquí son más los varones los que vienen a clases, son menos las mujeres. Pero, sí hay equidad de género, nos mandan a atender tanto a varones como mujeres”, confirma el profesor Duilio Mendieta.

Según este docente, una razón por la que los varones llegan más a la escuela es que algunos padres de familia dejan a las niñas haciendo tareas domésticas en la casa.

Nicole Sarahí, la niña de Sontole, dice lo mismo: “Los varones vienen más porque las mujeres se quedan haciendo los quehaceres de la casa; eso no me gusta porque es malo. También las mujeres tienen derecho a estudiar, no solo los hombres”.

“Sigan adelante, quizás algún día puedan volver a la escuela, aprender y ser alguien en la vida”, pide Sarahí a los niños y niñas de su comunidad.

Mendieta explica: “El gobierno nos manda a buscar a los estudiantes y tenerlos a todos aquí. Tratamos de que lo brindado sea para todos por igual, sin ninguna distinción. Como docentes, debemos dar respeto para las niñas y procuramos que todos los estudiantes se sientan seguros aquí dentro”.

Por otro lado, Mendieta especificó que dentro del ambiente escolar se hace reflexión que tanto niñas y niños tienen la misma capacidad de aprendizaje.

“Aquí no se trata de que, por ser niña, es menos que otro, en la educación no debe ser así. Por eso es que dentro de la escuela tanto niños y niñas hacen deportes en clases, se les hace reflexionar que las profesiones no tienen género, si no fuese así estaríamos siempre sujetos a una sociedad desigual”, reflexionó el docente.

La mejor herencia

Angela del Socorro Montenegro López, quien impartió clases durante 27 años en Palsila, una comunidad rural de Matagalpa, dice que allí son las niñas las que más asisten a la escuela porque “están conscientes de que la educación es la mejor herencia que se les puede dejar”.

En casos de niños más grandes, añade, “hay padres que prefieren llevarlos a trabajar; entonces, ahí pierden y sucede más en los varones, es un problema porque la retención escolar baja”.

Lesbia Rodríguez, coordinadora general de la Unidad Sindical Magisterial de Nicaragua, considera que la poca asistencia de mujeres a las escuelas en el campo se debe a que allí algunos padres creen que la preparación académica es innecesaria para ellas.

“La mentalidad de la gente del campo es diferente, es más difícil que las niñas asistan a los centros porque generalmente los padres delegan sus obligaciones en las niñas, mientras sigue aquel machismo que no se ha logrado erradicar en el campo”, analiza.

Rodríguez sugiere que en los programas de estudio se incluyan temas para lograr ese cambio, de que las mujeres estén a la par de los varones en las tareas, porque ellas son capaces.

Educación oportuna 

Otros factores que impiden a niños y niñas recibir una educación mejor en Nicaragua, son las condiciones estructurales de las escuelas y la formación de los docentes.

En las comunidades rurales prevalece el modelo de educación multigrado, que congrega a niños de distintos grados en un salón de clases con solo un docente.

Jorge Mendoza, director ejecutivo del Foro Nacional de Educación y Desarrollo Humano, explica que, según los parámetros internacionales, “el techo de la calidad de la educación lo constituyen los maestros, mientras los maestros no estén formados, motivados y remunerados, no vamos a tener calidad de la educación”.

Asegura que en Nicaragua la formación docente está desactualizada en las escuelas normales y “tenemos un sistema educativo donde el culto a la personalidad te aleja a la calidad de la educación”.

“¿En qué aporta una marcha de niños de primaria en las fiestas patrias portando el retrato de la Vicepresidenta y del Presidente? ¿En qué aporta que los niños, para estudiar español, empiecen a hacerle poesías a Daniel (Ortega), al comandante (Hugo) Chávez?”, se pregunta.

Otros criterios de la buena educación, según la UNESCO, es “aprender a aprender, aprender a hacer con H, aprender a ser con S y aprender a convivir; y si esos son criterios para determinar la calidad de la educación, realmente nos encontramos a la saga de ese tema que es la calidad de la educación”, opina Mendoza.

Sueños truncados 

Karen, una Joven de 23 años de edad que estudió en el colegio rural de Palsila, llegó al tercer año de la carrera de enfermería con dificultad. Por razones económicas se retiró y se dedicó a atender una pulpería en su comunidad.

Considera que las escuelas en el campo siguen siendo “las cenicientas y donde menos inversión se ve”, porque los colegios tienen poca infraestructura y equipamiento.

En Palsila, la escuela muestra dañados el techo y el cielo raso y carece de equipos de computación que permitan desarrollar esas habilidades en los niños y niñas, como existen en las zonas urbanas. Esta comunidad dista cinco kilómetros del centro de Matagalpa.

“Si a un niño se le enseña computación, no se le dificulta. A veces, llegamos a la universidad y no sabemos ni usar una computara, llegas a la universidad y no sabes ni encenderla. Tuve que buscar, por otra parte, que me enseñaran”, recuerda Karen.

“Para ir a la universidad tenemos que caminar media hora o una hora, a veces más. Se nos hace muy difícil salir para agarrar el bus, y después el costo de los pasajes. Es muy difícil”, comenta Karen.

Educación en tiempos de covid-19

En las zonas rurales de Nicaragua la pandemia de la Covid-19 causó más inestabilidad a los estudiantes, por la falta de condiciones para estudiar “en línea” como hacían los de las zonas urbanas.

Muchas comunidades carecen de energía eléctrica y los estudiantes de celulares inteligentes, computadoras o televisores. “Unas familias tienen, otros no, es difícil eso de las clases por televisión, no es lo mismo”, dice Karen.

La doctora Melba Castillo en el programa “La salud está en tus manos”, que se trasmite por el Canal Católico dijo que los niños para recibir clases en línea en tiempos de Covid-19 deben tener habilidades digitales.

“Entonces, hablamos de la importancia de desarrollar las habilidades digitales. No solo usar la computadora, sino aprender a programar, aprender a utilizar mejor los distintos programas. Esas son habilidades que podemos desarrollar en este tiempo”, dijo la especialista. Sin embargo, las condiciones en las comunidades rurales para desarrollar habilidades digitales son precarias.

En Nicaragua el gobierno de Daniel Ortega indicó, luego de tres meses de iniciada la pandemia, que se impartieran clases por la televisión para evitar que los estudiantes interrumpieran sus estudios. Sin embargo, no tuvo éxito tanto en comunidades rurales como en la zona urbana.

Poca inversión

El Ministerio de Educación (MINED) dispone de C$886.66 millones para inversiones durante 2021, de los cuales dedicaría C$71.9 millones a mejoramiento y equipamiento de aulas multigrado en primaria, C$105.4 millones a mejoramiento de institutos de secundaria y C$8.71 millones a la mejora de aulas de educación secundaria a distancia.

Marvin García, coordinador del Observatorio de los organismos que trabajan por los Derechos de la Niñez y la Adolescencia (CODENI), señala que hay una disminución del presupuesto para el sector educativo, en comparación con otros años.

“El presupuesto para educación en 2020, era de 20,151 millones y el presupuesto que recién se aprobó tiene una reducción de 131 millones; está en 20,019 millones. En vez de subir, va a bajar”, aseguró García.

Con relación al Producto Interno Bruto (PIB), el presupuesto de Nicaragua para educación se ha mantenido invariable en los últimos tres años. García afirma que hay un “estancamiento” de la inversión pública dirigida a la infraestructura escolar.

“No vemos que haya cambios significativos para la construcción de nuevos centros escolares, el presupuesto dirigido a infraestructura para el 2021 tiene una reducción de aproximadamente el 66 por ciento con relación al 2020. En el 2020 se calculaba en 1,851 millones, dirigido a infraestructura escolar; en 2021 tiene un presupuesto de 1,109 millones, es decir, 741 millones menos”, explica.

Considera necesario que exista un ambiente adecuado en las escuelas, con acceso a agua potable, a letrina y muros perimetrales para seguridad de los estudiantes.

En el año 2020 “hubo casos de violencia sexual en algunos colegios, producto de que entraban foráneos; entonces, sí tiene su afectación en la calidad de la educación y en la seguridad de los chavalos y chavalas” la falta de muros perimetrales, enfatiza.

Maestros rurales recargados

El profesor retirado Ernesto Ríos, quien habitaba en una comunidad rural del municipio El Sauce, departamento de León, recorría 18 kilómetros cada día para llegar al centro escolar donde impartía clases y un día debió comprar una motocicleta para estar puntual, a las siete de la mañana.

“La zona rural donde yo daba clases es bastante pobre, los padres son de escasos recursos. La situación de los maestros es bastante crítica porque tenés que pasar muchas dificultades, tenés que prepararte, salir muy de madrugada, los caminos son pésimos. Donde yo impartía clases, caminaba 18 kilómetros cerro arriba y cruzaba ríos”, recuerda.

Hace tres años, Ríos dejó de impartir clases en esa comunidad y se trasladó a la ciudad de Managua, donde trabaja como comerciante.

Relata que en las comunidades rurales “el maestro tiene que buscar a los padres, casa a casa, para decirles que manden a clase a los niños, cosa que es muy difícil porque tener que buscar a un padre de familia implica caminar casi todo el día para visitar solo a uno”.

“Si el niño faltaba una semana, hay que ir a buscarlo. Sucede que los padres mandan a los niños al campo a trabajar”, enfatiza.

La baja calidad educativa en las zonas rurales, la atribuye también a la carga de grados que tienen los docentes: “La mayoría de los maestros rurales no solo estamos con un grado, son seis grados. Imagínese, el planeamiento para seis grados y después impartir los seis, es duro. Utilizábamos métodos, pero no son los más eficientes”.

Falta inclusión y equidad

Cefas Asencio, experto en educación y desarrollo humano, sostiene que Nicaragua “necesita superar la visión del caudillismo, superar la visión política partidaria por una visión nacionalista que promueva y respete la diversidad que tenemos los nicaragüenses y se respete la convivencia, para estimular el verdadero desarrollo de un país libre y democrático”.

Para conseguir educación con calidad, se necesita adquirir modelos inclusivos y equitativos y promover oportunidades de aprendizaje permanente para todos los estudiantes, dice Asencio.

Propone “impulsar lo que el país está demandando, para mejorar la calidad y organizar una estrategia participativa coordinada con diferentes sectores, para que la educación sea verdaderamente motor de desarrollo”.

Tanto maestros como estudiantes deben recorrer largos caminos en malas condiciones para poder llegar a los centros de estudios/ Foto: Lester Arcia

El Centro de Investigación y Acción Educativa Social (CIASES), organismo privado de investigación y análisis de políticas educativas y sociales es el que tiene el último reporte de la cantidad de escuelas rurales en el país, revelado en el año 2007. El Ministerio de Educación no detalla en su sitio web esa información.

En ese entonces el informe de CIASES indicaba que el 80 % de las escuelas de Nicaragua eran rurales y el 20% urbanas.

El informe reveló que en ese entonces existía “un notorio rezago educativo en la población rural nicaragüense la que alcanza un 37% de analfabetismo y una escolaridad promedio de 3.4 años para la población de 15 años y más”.

En términos generales, “la población escolar rural sufre las consecuencias de la falta de equidad del sistema educativo que se expresa en la escasez de recursos, inadecuada infraestructura e insuficiente oferta”, subrayó el documento.

Foto de portada/ Lester Arcia